Lo poco que he leído de Josefina Ludmer me ha ayudado a ver el potencial que tiene tanto la crítica como la teoría literaria en el contexto latinoamericano (escritas desde él, por supuesto). Aquí el ejemplo de un trabajo riguroso sobre el delito en la literatura argentina: no éste como tema, sino como concepto crítico que atraviesa a todo un sistema literario. Asimismo, la propuesta de un Manual, además de provocativa, es estimulante para los investigadores en formación. A ratos, sí, resultan repetitivas algunas ideas; pero creo que la forma y el corpus las justifican.
Este es un libro que como bien dice Alan Pauls en su prólogo “es corpulento, surfea dos siglos de literatura argentina montado sobre una tabla más bien poco literaria -el delito-, canjea el aparataje teórico por un puñado de nociones anfibias, a la vez técnicas y vulgares, despliega una cantidad de bibliografía demencial, incluye un sistema de notas monstruoso, y reivindica desde la tapa un formato algo convencional -el manual-“
Es todo eso y más, la autora hace un trabajo minucioso de descuartizamiento de la literatura argentina tomando cada órgano con pinzas, metiéndolo bajo el microscopio y mirando (releyendo) una y otra vez sus membranas y células, todo con un lente específico: el delito.
El delito desde la verdad y la ficción, la verdad en delito y esta en relación a la verdad de la justicia, los mecanismos culturales del delito, los delincuentes determinados por el estado y aquellos que designan las creencias, los géneros en torno al fraude, la crónica y la confesión.
Aunque por momentos lo encontré algo repetitivo, es igualmente un manual valioso para consultar, para volver.