Existe una infinidad de libros eróticos, pero pocos valen la pena ser leídos por ambos sexos.
El uso del lenguaje en esta colección de relatos fue lo primero que capturó mi atención, aunque desconozco que es debido al traductor o el texto original contiene esas palabras tan poco usuales en el día a día, pero que enriquecen la narrativa de forma que la narrativa se vuelve excitante sin perder la clase que debe tener una redacción fina, depurada y que no sólo alimenta la libido sexual, sino también la libido literaria.
Si bien no hay mucha variedad en las escenas sexuales, es fácil identificarse con los personajes, sus deseos y los comportamientos exhibidos en sus encuentros. Si se tratase de un solo relato (o novela) creo le hubiera hecho bastante bien el explorar con mayor profundidad algunas otras parafílias y tipos de encuentro sexual. Sin embargo tener en cuenta que es una colección de relatos hace que el libro sea satisfactorio.