Fábula caleidoscópica, El urbanista es una serie de relatos, reuniones de textos fragmentarios rescatados entre los papeles póstumos de un viajero que ha recorrido las calles, plazas, parques, cafés, atardeceres y horarios de un puñado de ciudades y nos transmite en ellos un destino perfilado por el orden y el caos, calcados de la ciudad moderna, deidad ciega, maternal y monstruosa a un tiempo.
Para todo aquel que disfruta del urbanismo, le recomiendo las primeras ciudades -cuando lo lea, usted lo entendera-. Muy buen libro, me fascino como fue cambiando la narrativa y topico a lo largo de los capitulos. En pocas ocasiones me he topado con un giro al final tan inesperado como este.