Javier Moreno se propone escribir una novela sobre las cosas, o es más bien su personaje, un trasunto del autor que explora en los acontecimientos de su vida: la rutina, el intento de escribir un nuevo libro, la relación con su pareja accidentada por una impotencia sobrevenida. Así, entre la autoficciin y el ensayo el autor y su doble intentan este proyecto afortunadamente fallido porque, como demuestra la última maravillosa parte del relato, en el mundo no hay infinitas cosas sino un terrible centro vacío, una isla sin coordenadas adonde van a parar los mensajes no leídos, las conversaciones borradas. El pasado recordado en el presente, en suma.