Es el primer libro que leo de Andrea López y no será el último. Su forma de escribir es de las que te tocan la fibra, la más sensible en mi caso, hasta el punto de hacerme brotar las lágrimas en más de una escena.
Mía ha pasado los últimos años recluida en una burbuja que ella misma se ha creado, convencida de que así conseguiría olvidar ese error que tan caro le costó y sobre todo, no volver a repetirlo. En el fondo sigue siendo la misma mujer cariñosa, amiga de sus amigos, leal, divertida y con sueños que cumplir, que gracias a la aparición de alguien de su pasado y lo que ello provoca, reconoce que el rumbo tomado no era el adecuado.
Gracias a ello, a sus dos amigas y a algún personaje más de la historia, cambia de rumbo y de actitud, porque si fuese por ella, probablemente seguiría con esa “no vida” que se había auto-impuesto.
En su aventura le acompañan Alana y Vio, sus dos inseparables, las que siempre han estado junto a ella, y las que seguirán estándolo cuando las convenza para seguirle en el que ella considera su gran proyecto, ese sueño que solo se presenta una vez en la vida.
Alana, en apariencia ruda y descarada, nos da tanto juego que sería imposible desarrollar la trama sin su presencia. Sus dialogos con Alex son memorables.
Vio, puede parecer tímida y la menos decidida, pero solo hace falta “picarle” un poco en su amor propio, para que salte como una gata rabiosa.
En torno a ellas gira el comienzo del libro, introduciendo poco a poco al resto de protagonistas, esos que hacen que todo vaya encajando a la perfección, para brindarnos una historia llena de amor, amistad, dudas, superación, proyectos e incluso intriga, esta última creada por alguien cuya identidad se mantiene bien oculta hasta el final.
Incluso esto último está tan bien hilado, que a pesar de sospechar de varias personas, siempre tienes dudas. Saber mantener esa incertidumbre, es un añadido más a un libro y una autora que para mi han sido un gran descubrimiento.
No es fácil tomar decisiones cuando el corazón está involucrado, pero es cierto que más vale hacerlo cuanto antes para no correr el riesgo de fracasar. Siempre quedará alguien dolido, pero eso es inevitable, aunque no nos guste.
Mica, Alex, Teo, Guille, doña Adelina y sus nietos, Frank y Piruleta, completan el grupo de protagonistas.
Mica es sin duda más ha sufrido de todos ellos y la que más necesidad tiene de resurgir.
Mi más sincera enhorabuena Andrea.