“Mete la mano debajo de la saya con tacto, está que arde. Ella le sigue la rima y se regala al episodio”. Lo que aparentemente sugiere un libro de cuentos con ese inicio, es que la sexualidad será el elemento central en su narrativa, lamento informar que si pero no. “Al diablo el que me lo pida” de Nuris Quintero Cuellar es un grito personal en medio de la crisis, contra el deterioro de las relaciones humanas, del hambre material e espiritual. Una galería de “bichos raros”, de antihéroes, de cínicos y engañados, quienes retocados por el lenguaje de Nuris toman vida bajo el argumento central de la desolación y autodestrucción del individuo. “Al diablo…” han ido a parar aquellos que viven en ese mundo de marginales con moral, porque como cita Rogelio Martínez Coronel “aun en su aparente amoralidad” (la narrativa de Nuris Quintero) “es profundamente ética”, pero en franca oposición al discurso, al monólogo de valores recibidos, sancionados e institucionalizados que algunos han tratado de imponer en las letras cubanas. Eduardo René Casanova Ealo Editorial Primigenios