El fin de la Guerra Fría marcó un importante cambio en las relaciones internacionales, así como el inicio de la globalización. En la era global actual, el Estado enfrenta una serie de retos que no puede resolver adecuadamente, si no es a través de la cooperación con los distintos actores que dan vida a la estructura del sistema internacional. Mientras la anarquía permanece constante, cada Estado depende, en última instancia, de sus propios recursos para poder asegurar su sobrevivencia dentro del sistema. Así, el Estado se ha encargado de buscar e implementar diferentes estrategias formales e informales de cooperación internacional, emergiendo redes a través de múltiples asuntos y actores, desarrollándose distintos procesos de poder a través de un tipo de "soberanía multinivel". Los organismos internacionales en la era global, representan sólo una de las múltiples estrategias por las cuales se ha buscado implementar formalmente la cooperación internacional, ya que la emergencia tanto del regionalismo como de la evolución de redes intergubernamentales, por ejemplo, representan estrategias que en la actualidad retan las funciones de los organismos internacionales como mecanismos reales para lograr la cooperación internacional.