Para las alumnas del internado, no existe nada más allá de las paredes de su colegio. El páramo absorbe cualquier noticia del exterior, y la lluvia ácida disuelve toda tentación de escapar. Sus familias habitan entre el recuerdo y la esperanza, pero ninguna se engaña: todas las amigas y enemigas con las que pueden contar están contenidas en esa misma burbuja. ¿Basta un boletín radiofónico para que esto cambie?
El páramo que describe María Bonete (una de las autoras de 'Estío') es el escenario de esta actualización de la 'novella' gótica en un futuro de desastre ambiental. Aquí, la niebla oculta y destruye, poco a poco, la relación de las protagonistas con el mundo conocido. Quizá haya esperanza más allá del controlado confort de la xotidianidad, pero la única forma de adentrarse en la bruma y volver es hacerlo juntas.
Me ha gustado mucho 'No hay tierra donde enterrarme', especialemente porque funciona al revés que mucha ficción especulativa que he leído últimamente. Para su autora no parece tan importante el qué como el cómo, y eso hace que la historia gane mucha fuerza al ser un ejercicio de estilo muy particular. Se le notan las influencias (que no quiere esconder), y al construir a partir de ellas logra algo que es sumamente difícil: tiene personalidad.
Buen libro para una tarde tonta. Eso si, creo que de la trama principal no me he enterado de nada, pero os puedo dar cada detalle del suelo enmoquetado, del frio que hace fuera, de la soledad de los personajes, del olor de cada sala, del color del pelo de cada personaje... Y bueno siendo una persona que detallo todo los libros a lo "dogville" a sido un ejercicio muy duro en un tiempo muy corto.
Lo dicho la trama principal me ha parecido algo escasa, pero una valida opcion para una espera de hospital, un viaje en tren o una tarde aburrida....
Una trama muy interesante que te deja con muchísimas ganas de más, porque no te desvela nada y te deja con aún más incógnitas que con las que empezaste. Aunque es una novela corta, la riqueza con la que describe el mundo futuro (que también se siente bastante cercano, por desgracia) me ha creado la sensación de que he leído mucho más porque te permite recrearte en cómo te imaginas que son las cosas.
Y bueno, shippeo a full a Sara y Jean, las cosas como son. Sorry, not sorry.
Digamos, por decir algo, que existe la narración de espacios y ambientes. Esto no significa que solo se puedan narrar espacios físicos y ambientes sensoriales, sino también espacios emocionales y ambientes mentales. Dicho de otra manera: si un personaje se define por sus acciones y por sus diálogos, tiene sentido que también se pueda definir por su presencia y las sensaciones que causa. Invirtiendo este razonamiento, el espacio y el ambiente puede ser también un personaje. Todo esto, por decir algo.
A No hay tierra donde enterrarme no le interesa nada. Nada de lo que cuenta, nada de lo que ve, nada de lo que hay. Le interesa el aire viscoso y la lluvia que irrita la piel. No le interesa el quién ni el cuándo ni el qué ni el cómo ni el dónde. Está aquí, está ahora. No hay respuestas, porque no hay preguntas. Ya desde su título parte de la negativa. La tierra ya no es tierra, las familias no existen y las amistades son una rutina, más que una relación. La narradora rompe el propio relato para cuestionarlo. La novela es un comentario de pasada, algo que te contó alguien una vez y no recuerdas muy bien los detalles.
Es, en fin, por decir algo, la tensión entre preguntarte cuando acaba esto y el momento en el que te das cuenta de que esto no se va a terminar nunca.
Me ha gustado bastante. Lo que más, el estilo de la autora. Gotiquísimo, fluido y con mucha carga emocional en cada descripción. Lo que menos, que sea una lectura pesimista. Siendo sincera, las lecturas pesimistas ahora mismo no me vienen bien. En cualquier caso esta última línea es 500% personal y voy a recomendar el libro a todo quisqui. El único drama es que me ha dejado el corazoncito hecho un guiñapo.
Me uno al shippeo de Sara y Jean. Gracias, un saludo. <3
Me ha gustado de principio a fin. Cada parrafo está ahí por algo, nada sobra. Se me ha hecho corto, porque me encantaría leer paginas y paginas de este mundo donde la lluvia tóxica no para, de ese páramo donde el barro se lo traga todo, saber porque el mundo es así y si morirá así o no. Quedan muchas incógnitas sin resolver, porque las protagonistas no consiguen sus respuestas. Y es muy realista, porque muchas veces no podemos saber que ha pasado de verdad. Somos expectadores, y como tales no vemos todo.
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'No hay tierra donde enterrarme' es un libro que me atrajo por la ambientación y esa premisa de scifi climática, y aunque ahí se me ha quedado un poco corto, tengo que decir que la atmósfera conseguida es genial. La narración de María Bonete me ha encantado, con puntadas en los personajes que permiten acercarse y detalles sobre el mundo que encajan a la perfección en el ritmo.
Esperaba una historia más larga y realmente es una especie de relato largo, y para esa longitud creo que funciona muy bien.
El estilo de la autora es increíble, con apenas cuatro frases ya te ha descrito el mundo, la situación de los personajes, la red de relaciones entre ellos... La inmersión es inmediata, te encuentras dentro de ese internado, en medio de ese páramo desolado y pasando frío.
Lástima que no haya mucho más que esto. Hay una serie de incógnitas que nunca se resuelven, de la misma forma que llegas al internado te vas sin saber nada más. Es como ir en un tren, a toda velocidad, y ver algo que te llama la atención durante un segundo y que se queda atrás para siempre.
Te quedas con el frío del páramo y el picor en la piel por el amoniaco y el lodo apestoso, pero ya. Es como si te faltasen 200 páginas.
Es lo primero que leo de María Bonete y ya puedo decir que repetiré. Una lectura muy placentera en cuanto a su prosa y forma de dar pinceladas a un universo que, sin que la autora entre en su definición y sucesos, uno siente perfectamente plausible y en su cabeza tiene toda la información que fuera a necesitar durante el relato.
Aunque en un nivel más narrativo no he terminado de congeniar con todo lo que en él sucede el viaje hasta la resolución que María propone ha sido tan satisfactorio que poco me ha importado. Es un sencillo, en cuanto a extensión, relato casi gótico en un futuro apocalíptico que, por desgracia, cada día parece más cercano.
La verdad es que lo he disfrutado mucho y me ha generado muchas incógnitas. El único problema que le veo es que cuando estaba ya totalmente implicada en la historia se ha terminado! La autora sabe envolverte en ese ambiente crudo y oscuro de lo que puede llegar a ser el mundo con los desastres climáticos y a la vez el relato se siente de otra época. Me hubiera gustado saber más de los personajes y del mundo que les rodea pero supongo que eso nos lo deja a nuestra imaginación. Muy recomendable
Esperaba una especie de «Picnic en Hanging Rock» con cielos nublados y ahí le anda, más cerca quizá de «Wilder Girls» y con un toquecillo a lo Tamara Romero o Mariana Enriquez en la forma de llevar la tensión. Apuntado paro los Ignotus del año que viene.
Una historia muy bien escrita, con una atmósfera gótica asfixiante y unos personajes interesantes. Lástima que la autora la haya finalizado tan abruptamente que parece que has leído solo un extracto de un libro.
No entiendo a quien dice que se acaba demasiado pronto o no se entiende. Cuenta todo lo que tiene que contar y esta todo bien clarito a poco que quieras escucharlo. El relato de la autora para "Estío" ya me gusto y esta novelita confirma que escribe como los ángeles.
Gran ejercicio de estilo que requiere, no obstante, cierto trasfondo al lector para llegar a apreciar todo lo que en realidad ofrece. Recomendado a grandes aficionados al gótico.