La Bicicleta es un país inefable, tan disparatado como reconocible: las empresas deben muchísimo dinero a la banca internacional pero, en vez de pagar, solicitan nuevos créditos; la vida es un juego continuo, regido por el azar de las cotizaciones. Sus habitantes recorren el planeta vaciando los free-shops de los aeropuertos. Un día son ricos y al siguiente se hallan en la miseria; ignoran olímpicamente la moneda de su país pero hablan con total naturalidad de dólares, yens, tasa flotante y precio del oro. Roque es un prominente banquero en La Bicicleta. En uno de sus frecuentes viajes, conoce a una bella azafata llamada Alegría, se enamora de ella, y la lleva a vivir a su insólito país, en donde les suceden las más notables peripecias.