«El mejor camino para motivarnos hacia la lectura es mejorar la calidad de nuestra lectura»
En realidad 4,2
No siempre los libros más populares son los que llegan a nuestras manos. Este pequeño libro que encontré en la sección de libros olvidados de mi casa, es un libro antiguo que sospecho pidieron a algún familiar en su época estudiantil, o puede que haya sido de algún vecino o compañero de colegio y resultara misteriosamente en mi casa, como aquel libro de cálculo, el de inglés, dos de física... Bueno, lo verdaderamente importante es que encontré este libro, su título me generó curiosidad y cuando lo ojeé comprendí que tenía contenido valioso para las personas que quisieran dejar de ver los libros como enemigos. Por esta razón, dudé en leerlo, me explico. Amo leer, es un hábito que adoró realizar, y día a día los libros son para mí una obsesión, una adicción; pero, soy consciente de que mi tiempo es limitado y que debo aprovecharlo para leer lo más valioso, lo mejor, lo más interesante, porque no sé si mañana tendré la oportunidad de leer de nuevo, y si no puedo hacerlo me perderé sinfín de historias hermosas. Lo sé, esas ideas son de una persona ansiosa y temerosa de perder lo que ama, pero es que esa es la realidad. Como dice el famoso refrán —podrá cambiar según el país— No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Por ello, los pensamientos que en ese momento pasaron por mi mente fueron: «¿Para qué leer este libro si no me servirá para nada?», «¿para qué perder el tiempo leyendo algo que ya conozco?», «¿para qué mirarlo?», «¿para qué?» Tantas objeciones me inclinaban fuertemente a apartar esta obra de mí y leer algo más, pero al final no pude engañarme: En el fondo, sentía curiosidad. Así que finalmente lo tomé y lo leí.
Cómo leer un libro es un texto que está dividido en cuatro secciones, excelentemente organizadas y fáciles de comprender, en las cuales el autor nos ofrece consejos para sembrar una verdadera amistad con la lectura. No es un libro en el que hallamos frases o citas memorables, pero si encontramos en un lenguaje muy neutral, y con el uso de frases cortas y concisas, estrategias para aprender de verdad a leer un libro. Solemos creer que lo hacemos correctamente, pero ¿sabemos tomar eficientemente notas de una lectura? ¿Sabemos diferenciar entre una lectura normal y una selectiva? ¿Comprendemos todos los procesos mentales que se generan a través de la lectura? ¿Somos capaces de comprender fácilmente cualquier libro técnico? Si bien, es una guía que ofrece información básica, este libro no es una mala opción para revisar si estamos leyendo de forma correcta. Puede que nosotros lo hagamos bien, puede que tengamos algunas fallas y debamos corregir algo, o puede que simplemente este texto nos ayude a orientar a nuestros hijos, familiares o amigos que tienen serios problemas con la lectura. En cualquiera de estas situaciones, leer este libro no es una pérdida de tiempo como lo pensaba inicialmente.
Eso sí, debo aclarar que las ideas de este libro no son completamente propias del autor. En la parte final del libro se encuentran una lista de obras, de las cuales el autor extrajo información, por lo que podríamos tomar este libro como un resumen de los mejores consejos que se encuentran en los libros expuestos. Eso no significa que el autor haya estado realizando «Copy-Page» de los libros que encontró. No, seguramente, lo que sucedió, fue que el autor conoció aquellos libros, le parecieron interesantes, pero se planteó presentarlos de una mejor manera, por lo que usando un lenguaje simple y con consejos mucho más resumidos, intentó ayudar a quienes tenían una relación complicada con la lectura. Personalmente, me parece muy útil el trabajo de Luis Enrique Pachón, porque con estos libros pequeños, fáciles de abordar y que no aburren, es más probable que las personas se interesen realmente por la lectura. Sinceramente, no creo que alguien que desee sentir esa pasión por los libros, y que posiblemente no ha leído una obra por gusto ni de trescientas páginas, vaya a tomar uno de seiscientas con sinfín de palabras técnicas y teorías sobre la lectura: Es bastante improbable. Ahora, como mi situación es distinta y ya amaba leer, entonces he finalizado con curiosidad de leer aquellos libros en los que se basó el autor; principalmente, el libro de Mortimer J. Adler, que tiene el mismo nombre que este ejemplar.
A pesar de que el título es correcto porque ofrece el contenido esperado, siento que pudo tener otro nombre para que no lo confundieran con el libro de Mortimer. Quizás escogió este nombre en honor a la obra en la que se basó principalmente, pero pienso que el idioma español tiene multitud de palabras para elegir, y las combinaciones entre ellas pueden ser interminables. ¿Por qué no elegir otro? No soy experto creando nombres, pero un título como «Aprende a leer de verdad», «Deja de sufrir con la lectura», «Recomendaciones para leer mejor», etc., crearían una identidad propia del trabajo del autor, permitiendo que esta obra dejara de verse como una simple copia.
Lo mejor del texto, en mi opinión, es la recomendación de que nos hagamos preguntas siempre. A veces me preguntaba porque hay personas que parecen caminar por la calle sin observar realmente nada; parecen zombies en la ciudad, sin alma, sin corazón, sin ilusiones, como si nada les interesara, como si nada les diera curiosidad, como si nada llamara su atención... Es tan triste ver personas así, pero después de leer este texto comprendí que ese fenómeno sucede porque llega un punto en que dejamos de hacernos preguntas. Gracias a las preguntas sentimos curiosidad, sentimos deseos de explorar y encontrar respuestas. Gracias a las preguntas regresamos a esa etapa de la niñez en la que observábamos con máximo interés cada detalle porque todo era nuevo para nosotros; etapa en la que teníamos energía infinita, etapa en la que el mundo se asemejaba a un gran juego. Aquí, el autor, explica que con las preguntas podremos sentir curiosidad por un párrafo, por un capítulo, o por cualquier fragmento de un texto, pero claramente es una idea que se puede usar en cualquier área de nuestra vida en la que sintamos aburrimiento o monotonía: No debemos parar de hacerse preguntas.
Honestamente me ha gustado mucho el libro. He decidido calificarlo con cuatro estrellas y no con cinco, porque la cantidad de lecciones interesantes fue disminuyendo a medida que más me acercaba al final. Tuvo un gran inicio con consejos prácticos, pero después de la mitad no logré hallar una idea reveladora, o una línea que me originara reflexionar en exceso. Después de la mitad todo fue muy normal, muy básico, y eso influye naturalmente en la calificación.
En resumen, un libro recomendado que nos ayuda a ser más conscientes de los métodos que estamos usando para realizar una lectura. No es lo mismo realizar actividades en modo automático, que hacerlas siendo conscientes de los pasos que llevamos a cabo. Naturalmente, este libro será de mayor utilidad para principiantes, o estudiantes que urgen una relación más íntima y profunda con la lectura, pero para quienes ya han encontrado la pasión en los amigos de papel, nunca está de más leer este tipo de contenido que nos ayudan a comprender y mejorar lo que ya sabemos desarrollar. Libro recomendado.
Una joya que no espere leer, aunque es un libro viejo, tiene un gran contenido. se trata de la lectura de sus beneficios, de que es un libro y de como a través de técnicas podemos aprovechar al máximo las capacidades, la magia y la sabiduría de los libros.
Libro preciso desde el título, útilmente señala por qué es útil prestarle atención a partes específicas de un texto. Sin duda mejora la calidad y felicidad de lectura de cualquier persona lectora. ¡Por sencillo es una joya de pocas páginas, las necesarias!