Majestuoso. Sublime. Desgarrador. Una maravilla.
Leer este libro marca un antes y un después en mi vida. Leer a Daniela y su historia cambiaron mi manera de ver ciertas cosas que yo creía, de manera equivocada, entender a la perfección. Es un relato lleno de hermosas e inspiradoras frases, nunca dejó de sorprenderme la capacidad que tenía para crear versos empapados de precisión y belleza, nada sobra, todo es un aporte a la historia.
Quise llorar de rabia, y también quería llorar por el sentimiento que me provocaba el coraje de esta mujer, su rebeldía, su resilencia, su amor al arte; amé que le diera una definición propia a esa palabra, que lo usara como herramienta para sobrevivir y aferrarse a la vida de otra manera.
La poesía en prosa que emana de estas líneas, dulce y amarga, esperanzadora y pesimista. Todo a la vez. Me encanta.
Amo este libro, y lo tendré que leer unas cuantas veces más, para impregnarme de esa sabiduría e intentar aprender de ella.