El zapatismo, ha sido reconocido como uno de los movimientos sociales más importantes en la historia reciente de nuestro país. Dio lugar a una de las figuras más conocidas de la Revolución Mexicana -su líder Emiliano Zapata-, y en los territorios que estuvieron bajo su dominio, los zapatistas fueron capaces de realizar uno de los experimentos más radicales de reformas sociales que haya tenido lugar en nuestra fue el único de los movimientos populares revolucionarios que llevó a cabo una reforma agraria que eliminó totalmente -al menos temporalmente- a la oligarquía terrateniente y transfirió la propiedad de la tierra, aguas y bosques a los pueblos, familias e individuos para que decidieran libremente cómo trabajarla. Al mismo tiempo, estableció un gobierno y una administración en la región bajo su control en la cual se aplicó una práctica que buscó resolver las necesidades de los pueblos y restituirles sus libertades a través de un proceso impulsado, sancionado y vigilado por el Cuartel General zapatista y por instancias y disposiciones que expresaban una de las primeras muestras de un Estado benefactor, al servicio de la mayoría de la población. El proyecto zapatista, a pesar de haber sido derrotado, fue uno de los factores decisivos que explican el curso y el resultado de la Revolución Mexicana.