Lloré al final, un poquito. Yo no conocía a Remeros Varo, no sabía de su magia, de sus amores, de sus amigos, de sus viajes, de su dolor, no sabía de sus guerras, sus miedos y sus deseos, no sabía de sus maravillosas pinturas, de sus inquietantes reuniones y de la libertad que predicaba y la conocí aquí, este libro es un magnífico acercamiento, lenguaje sencillo, bonitas ilustraciones. Lloré al final porque me apasiona conocer historias de mujeres del arte, lloré por su final, porque la muerte a todos nos llega y a veces llega demasiado pronto y no puedo evitar preguntarme, ¿qué más pudo haber hecho? Todavía tenía tanto por hacer, tanto que compartir… y lo de su compañero, quien fue tratado injustamente por no ser legalmente su familia, me duele, me lastima.
Si recomiendo este libro, completamente. 5/5