De momento, de los mejores libros que he leído sobre el tema porque relata de forma muy bien documentada las razones jurídicas e históricas que están detrás del reclamo argentino y de la postura británica. Es un libro de historia basicamente que finaliza a principios de los dos miles. Vendría bien una actualización de cómo ha ido el asunto en los últimos veinte años. No le pongo cinco estrellas porque flaquea un poco la edición, no la veo tan cuidada. Sin embargo, son detalles menores. Recomiendo mucho al que quiera saber del tema, empezar por este libro.
A este libro lo miré de reojo casi desde el comienzo. Primero, ya el título me desagradó: el autor lo titula con el nombre que el invasor le da a las islas y pone el verdadero nombre ("Malvinas") en la contratapa. En el prólogo intenta explicar por qué pero no me convenció. Al principio pensé que el libro se titulaba de ambas maneras, quizás porque mostraba la guerra desde los dos ángulos pero no... se titula con el nombre ilegítimo. Segundo, la dedicatoria me pareció poco feliz "En memoria de los 653 argentinos que fueron enviados en barcos y aviones al muere". Me suena a falta de respeto con los caídos (como si hubieran muerto por nada) pero también a los que volvieron. Sentencias como ésta han provocado gravísimas consecuencias entre los veteranos, la peor de las cuales es el suicidio, justamente porque mucha gente les dice en la cara (o peor, se los sugiere con sus actos) que su sacrificio fue en vano. Hay que ser muy cuidadoso con este tema. Yo prefiero pensar que los que fueron a Malvinas fueron a cumplir con su deber. Y el coraje que demostraron muchos en el combate, aún con recursos infinitamente inferiores que el invasor, demuestra que no fueron simplemente "al muere". Además, los muertos no fueron 653 sino 649. Y no todos fueron argentinos: hubo también dos españoles. El resto del libro se redimió conmigo: las crónicas que el autor escribió desde Londres durante el conflicto y que se desarrollan en la extensa primera parte son valiosas porque reflejan lo que pasaba en Inglaterra y muestran esas grietas internas en el enemigo que la diplomacia argentina no supo aprovechar. La última parte es también muy interesante porque exhibe en paralelo las versiones argentina e inglesa de la guerra, día por día, a través de la reproducción de sus comunicados oficiales. Es una buena oportunidad de comparar versiones y visiones de ambos contendientes. En definitiva, el libro aporta lo suyo y creo que debe leerse si uno quiere seguir ahondando en el tema.