En un intento por recuperar la historia de la ciudad de México en el periodo que va de 1850 a 1910, y en especial la de sus habitantes, los autores recurrieron a la prensa para reflejar muchos de los aspectos de la vida cotidiana de aquel entonces. Las notas de periódicos y revistas y las ilustraciones, además de ser un lenguaje gráfico atractivo, permiten la combinación de los temas para formar una red de información sobre una época de nuestra historia.