El odio y el panegirico generan deformaciones que hacen irreconcible la realidad. Edgardo Rodriguez Juliá, al acercarse a la figura patriarcal de Muñoz Marín, a toda una época y un pueblo, ha querido situarse, con voluntad de comprensión critica, lejos de la admiración incondicional y del vituperio corosivo.
Puerto Rican essayist and novelist present in the literary scene since the seventies, with the publication of La renuncia del héroe Baltasar. His works are always linked to Puerto Rican history; portaits of its modern socio-politics, and its colonial ups and downs.
Conseguir este libro fue una tarea interesante. Luego de llamar a las distintas librerías del país, todas me dijeron que ya estaba fuera de impresión. Mi último intento fue la librería mágica en Río Piedras… La conseguí y Arnaldo, con tono casi místico, me dijo que guardara muy bien esa copia porque ese libro no iba a aparecer más por mucho tiempo.
Debo admitir que cuando era mucho más joven, la literatura puertorriqueña nunca me había llamado la atención. Quizá por la imposición de textos clásicos que mis maestros de español nunca me explicaban contribuyeron a que me escondiera en las letras americanas y británicas. Pero hoy día las letras puertorriqueñas me han invadido encarecidamente y este libro es parte de esta invasión. La forma en la que la voz narrativa sigue la figura moribunda de Luis Muñoz Marín y después el cadáver de esta figura política que impactó al país es poética, recriminadora y reflexiva. Es, sin duda alguna, un intento de definir nuestra condición puertorriqueña a partir de la pérdida de la figura paternalista que dominó el país desde la década de los cuarenta y dejó su estampa hasta nuestros días.