Note Eliza's books are sometimes published under Elizabeth Lynn Linton or as E. Lynn Linton.
Eliza Lynn Linton was a British novelist, essayist, and journalist.
The daughter of a clergyman and granddaughter of a bishop of Carlisle, she arrived in London in 1845 as the protegé of poet Walter Savage Landor. In the following year she produced her first novel, Azeth, the Egyptian; Amymone (1848), and Realities (1851), followed. None of these had any great success, and she became a journalist, joining the staff of the Morning Chronicle, and All the Year Round.
In 1858 she married W. J. Linton, an eminent wood-engraver, who was also a poet of some note, a writer upon his craft, and a Chartist agitator. In 1867 they separated in a friendly way, the husband going to America, and the wife returning to writing novels, in which she finally attained wide popularity. Her most successful works were The True History of Joshua Davidson (1872), Patricia Kemball (1874), and Christopher Kirkland.
She was also a severe critic of the "New Woman." Her most famous essay on this subject, "The Girl of the Period," was published in Saturday Review in 1868 and was a vehement attack on feminism. In 1891, she wrote "Wild Women as Politicians" which explained her opinion that politics was naturally the sphere of men, as was fame of any sort. "Amongst our most renowned womené, she wrote, "are some who say with their whole heart, 'I would rather have been the wife of a great man, or the mother of a hero, than what I am, famous in my own person." Mrs Linton is a leading example of the fact that the fight against votes for Women was not only organized by men. -Wikipedia
Punto 2: un libro de una autora nacida en el año 22 de otro siglo.
Trevalga, norte de Cornualles, finales del siglo XIX. Un íntimo amigo del ya fallecido Joshua Davidson, que prefiere mantenerse en el anonimato, decide contar su "verdadera historia" para desmentir rumores y falsas acusaciones que pesan sobre la memoria de Joshua. El narrador, que ha conocido a Joshua y a sus padres desde su infancia, cuenta cómo desde muy pronto este personaje juzgó que los sus semejantes habían desvirtuado la palabra de Jesucristo al vivir con comodidad y procurarse bienestar y placeres, en vez de ser humildes y dedicar todos sus esfuerzos a ayudar a los demás. Al encontrar la renuencia de los sacerdotes a cumplir a rajatabla el voto de pobreza, y darse cuenta (un poco tarde) de que los milagros que cuenta la Biblia no deben interpretarse de manera literal, Joshua comienza a pensar qué sistema puede hacer que todos sean mejores cristianos y se reduzcan las desigualdades sociales.
El libro es principalmente una bildungsroman, y también remite a los diálogos platónicos, ya que Joshua recurre desde su infancia a la conversación y las preguntas para desarrollar su cristianismo personal. Joshua es un creyente de fe pura y sencilla, que observa el contraste entre la prédica y la práctica: si Jesucristo ayudaba a todos los pobres y pecadores, ¿por qué el cura del pueblo insulta y aparta a la borracha que mendiga por las tabernas? Si la bondad es la mayor virtud, ¿por qué todos le niegan el saludo al vecino ateo, a pesar de que este ayuda a los más necesitados? Cuando, ya adolescente, Joshua deja su pequeño pueblo y se marcha a trabajar a Londres, pronto se da cuenta de que la clase obrera ha dejado de creer y de ir a la iglesia, pero no por haber perdido la fe en Dios, sino porque ve cómo los representantes eclesiásticos solo "salvan" a los ricos y acomodados, y reniegan del contacto con los pobres. Joshua reivindica un cristianismo sin clases sociales, y de ahí su entrada en el socialismo y el comunismo.
Asistimos, por tanto, a la evolución espiritual de un joven que se rebela contra las injusticias, y a su intento de cambiar el mundo desde abajo (el simbolismo de que sea hijo de un carpintero no es precisamente sutil).Es un libro sencillo, con un mínimo de personajes (básicamente Joshua, y aquellos con quienes conversa o discute en diferentes ocasiones) y ningún argumento. Interesante por su contenido, pero bastante árido y monótono en su estilo.