Diana, es una joven que ha sido maltratada y despreciada por su padre desde pequeña.
Un día tendrá la visita de un hombre que a simple vista transmite miedo, él llegará con un solo llevársela.
Ella al enterarse que su padre la vendió por cubrir una deuda, se sentirá confundida y con el corazón roto.
Alexander Foster, es conocido por ser un hombre que no le tiene miedo a la muerte, su crueldad es el temor de todos; Sin embargo su convicción y su mundo cambiará cuando se de cuenta que está perdidamente enamorado de su compra.
Historia bastante corta con una trama agradable a mi parecer, nos muestra lo espontáneo que puede ser el odio y como a través de las situaciones, sentimientos y circunstancias puede surgir el amor.