This book is a mosaic or quilt of folk art around the world, from polychrome clay figures made in Izúcar de Matamoros, Puebla (Mexico) to the baskets Maori women create in New Zealand, from Japanese lacquer work and decorated paddles to black dolls in Rio de Janeiro, Brazil. The creative impulse found in three continents, four countries, and four geographical regions are juxtaposed to make up a harmonious whole. The book carries out a detailed dissection of a variety of ethnic, racialized, and gender representations in their contemporary forms.
Eli Bartra (Ciudad de México, 6 de septiembre de 1947) es una filósofa, pionera en la investigación sobre mujeres y arte popular en distintas partes del mundo, pero particularmente en México. Es hija de refugiados catalanes en México, Anna Murià y Agustí Bartra, escritores.
Desde 1977 es profesora en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X), profesora Distinguida desde 2017 y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel III. En 1982 fue cofundadora del área Mujer, Identidad y Poder, del Departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X), Coordinadora de la Maestría en Estudios de la Mujer en 1989 y Coordinadora del Doctorado en Estudios Feministas en la misma universidad desde 2017 hasta 2019. Es una investigadora de las artes visuales de las mujeres en México con una mirada feminista. Ha escrito múltiples libros, artículos y capítulos de libros. Ha ido como profesora invitada a distintos países como el Reino Unido, España, Brasil, Argentina, Japón y los Estados Unidos. Su contribución ha sido mencionada en la revista Proceso, Jump Cut. A Review of Contemporary Media y en el libro Ideas Feministas Latinoamericanas de Francesca Gargallo donde la autora le dedica unas páginas a su carrera como filósofa feminista y como una discípula de la filósofa Graciela Hierro.5
de este libro solo leei el primer capitulo porque tenia muchas preguntas sobre el arbol de la vida, ¿quienes o cuales familias trabajan creandolos?, ¿a las mujeres les interesa o les gusta trabajar con el arbol?, y ¿cuantas mujeres trabajan con esta pieza policromada Izucarense?. Me asombro darme cuenta que a muchas nos les interesaba aprender y que eran sus maridos quienes les enseñaban, pero al final terminaban disfrutando de este arte.
en un libro muy interesante y espero comprarlo un dia para terminar de leer los otros capitulos donde la escritora habla del arte folklorico enfocado desde la perspectiva de las mujeres en Japon, Nueva Zelanda y Brazil.