Mientras leía esta novela recomendada por una buena amiga me preguntaba por qué no la había escuchado antes. Nada de la novela ni de la autora. Y la respuesta no es difícil de adivinar. Al igual que otras escritoras Beatriz Guido fue relegada de los nombres comunes que a todos se nos vienen a la cabeza cuando se habla de escritores latinoamericanos del siglo pasado. Pero Guido tiene todas las credenciales para afianzarse dentro de esos podios. En concreto con Fin de fiesta podría bastar. La novela es una novela política, sí, pero sobre todo es una novela de formación a la manera clásica del género, de un realismo riguroso. La novela se abre con una escena vouyerista e incestuosa. Adolfo escondido entre los matorrales observa a sus primas desnudas bañándose en el atajo de Alma Muerta. En concreto observa con mayor atención a una de ellas, Mariana, con quien tendrá una serie de desventuras que se irán repitiendo a lo largo de los años. Llama bastante la atención que nunca se ponga de relieve el carácter incestuoso de esta relación entre Adolfo y Mariana. De los cuatro adolescentes huérfanos el protagonista es Adolfo. Los cuatro crecen bajo la sombra asfixiante del caudillo de turno: su abuelo, intendente de Avellaneda que se encarga de su educación y crianza después de que los padres de estos murieran en una tragedia marítima. La manera en la que la presencia del abuelo marca sus vidas se puede matizar en cada uno de ellos que son el reflejo de cómo el caudillo manejaba también al resto del pueblo. En Adolfo por ejemplo la huella fue traumática. Guastavino que en algún momento fue mano derecha del abuelo al perder su confianza es mandado a asesinar. Dicha escena es presenciada por Adolfo que veía en Guastavino si no una figura paterna sí algo muy parecido. De fondo nunca deja de estar presente las triquinueñas política, la compra de votos, el silencio cómplice de actores claves de un juego en el que solo se puede ganar pisando cabezas. De todo esto se empapa Adolfo, lleno de odio hacia su abuelo no ya solo por la humillación inflijida por el episodio de Alma Muerta sino principalmente por el recuerdo de Guastavino. La novela alterna de la primera a la tercera persona pero la organización formal es un poco particular ya que si bien se divide en capítulos estos a su vez se dividen en partes que pueden ser de uno a cinco. No termino de entender bien el porqué de esta decisión pero esta división sumada a la brevedad le da agilidad a la narración. La novela abarca un periodo amplio y no es difícil pensar en qué acontecimiento será capital en el final de la novela. Acontecimiento que vendrá marcado por un cambio de época que avisora nuevos transformaciones que serán encarnadas en el peronismo. Hito clave para la generación del 55. Finalmente con todo lo dicho no será novedad que considere a Fin de fiesta como una novela memorable.
Un libro muy diferente a todos los que leí escritos por autoras mujeres argentinas. Una hermosa descripción social y política de la Argentina de primera mitad de siglo XX, desde la mirada de un adolescente.
Violenta, brutal, desafiante; como la historia de la Argentina. Melancólica y desdeñosa; como la historia del argentino impotente ante el manejo sucio del país.
En una parte, no puedo precisar cuál, se habla de Argentina como un gran pedazo de tierra; es triste pensar que para muchos nuestra amada patria es eso: llanamente polvo. Polvo redituable para gente deshonesta. Y esa es la historia sobre la que se erige nuestra patria: gente que la maneja (y nos maneja) pensando en sacarle la última gota de sangre a nuestra tierra para dársela de beber a extranjeros cuyas tierras laxas no se comparan a las nuestras.
Violencia institucional, abuso de poder, incesto. Cosas que te hacen pensar en el actual gobierno argentino. Nada nuevo, pero no por eso menos interesante.
Lo personal y lo político se dan la mano más que nunca en este continuo y eterno fin de fiesta que narra Guido: la historia política de nuestro país hasta 1945, signada por la violencia y las pujas de poder que se abren paso en una ¿infeliz? historia familiar. No pesan ni la moral ni los derechos de juego e infancia, sino los mandatos inescapables de los que son víctimas y victimarios los habitantes de La Enamorada.
Es una gran novela histórica que revive quince años de una época única de la Argentina. El desarrollo en el poder de conservadores y radicales, y culmina con la llegada del peronismo. La autora hace de la historia de una familia una gran descripción de aquel momento del país con un estilo ameno y atrapante.
No sé debido a qué me gustó tanto, pero lo hizo. Si cualquiera me hubiese dicho de qué se trataba antes de leerlo, seguramente no lo hubiese hecho, pero me mantuvo fascinada y ha gusto (no por las cosas que pasaban, porque eran bastante violentas y preocupantes, sobre todo porque son cosas reales).
Coming of age bonaerense: asesinato en el congreso de la nación. odios, romances, está obra tiene de todo. La agarré con un poco de prejuicio pero tiene un ritmo muy llevadero, casi cinematográfico.
Entré sin expectativas a una autora olvidada y me lleve la sorpresa de un ritmo narrativo bárbaro en una saga familiar sobre el peso irremediable de un apellido oligárquico, Viñas could never
Un libro un poco “coming of age”, otro poco repasemos la decada infame con una mirada antiperonista. El lento deterioro de la familia de alcurnia en simetría con el ascenso del populismo quizas es un tanto burdo, Sin embargo, me gustó. Al final, siempre es todo civilización y barbarie? Creo que sí. 7/10.