Irreverencia es el resultado de la colaboración entre tres célebres y creativos terapeutas, autores de numerosos textos en el marco de la terapia familiar. En la tradición de las terapias sistémicas posteriores al Grupo de Milán, este libro examina cómo la forma de pensar del terapeuta puede bloquear el proceso y llevarlo al estancamiento. Los autores definen y explican un concepto nuevo de la terapia sistémica, la irreverencia, que permite a los terapeutas librarse de las limitaciones de sus marcos teóricos y de las hipótesis que acostumbran a emplear con sus clientes o familias. Estas ideas se ilustran aplicándolas a problemáticas de gran dificultad, como la violencia o el incesto, y a una sesión con el personal a cargo de un paciente hospitalizado. Además del ámbito de la clínica, las profundas y novedosas implicaciones de la noción de irreverencia también afectan a la investigación y la formación de terapeutas.
La verdad es que este texto me ha encantado, tiene muchos casos en los que se puede analizar la intervención de los terapeutas, además la idea que proponen los autores me parece muy buena el hecho de poder ser irreverente a veces en algunas teorías e incluso con nuestros propios planteamientos acerca de una corriente nos permite salir del estancamiento, ampliar nuestro espectro de hipótesis y poder brindar al paciente un mejor entendimiento y comprensión. Yo ♥️ psicologia.
Un libro que definitivamente todo psicoterapeuta debiese leer, sea cercano o no al paradigma sistémico familiar. Estos 3 autores nos invitan no sólo a cuestionar y poner entre paréntesis nuestros presupuestos y los del sistema consultante, sino que a asu vez mirarnos desde nuestro contexto y los prejuicios que modulan nuestra conducta e intervenciones, desde una mirada respetuosa y empática. No olvidar que, antes de terapeutas somos personas, y que tanto la teoría como nuestros conocimientos personales y profesionales están al servicio de nuestro ejercicio clínico y la ayuda a los consultantes, y no al revés. ¡Seamos irreverentes!
Unter kritischer Beachtung einzelner fragwürdiger Formulierungen empfehle ich dieses Buch allen Therapeut*innen, Kliniker*innen, zur Selbsterfahrung und Selbstreflexion ihrer Arbeit und ihrer Zusammenarbeit.