ay:( la premisa del libro es buenísima, y la escribo aquí porque no está en goodreads:
“chico min duerme sobre una piel que, así como se va convirtiendo en los zapatos que hace su papá, se va haciendo más pequeña. una de esas noches, el sueño inquieto del niño lo hace caer a la pradera donde las vacas, las dueñas de esa piel, están pastando. las vacas tienen una exigencia para él: debe ayudarlas a cambiar su historia.”
me emocionó mucho pensar que un libro infantil hablara que las pieles de otros no nos pertenecen, qué poderoso sería tejer con las palabras la cosmovisión de no usar a otros. si buscas una historia antiespecista, no lo leas, no encontrarás nada de eso ahí. PERO, pero, quitando que no hay ningún mensaje antiespecista, hay algo hermoso en este libro y es: tiene la versión zapoteca y la traducción al español. personas que hablan zapoteco pueden leer este libro, ¡QUÉ HERMOSOOOO! obvio yo sólo leía la versión en español pero me emocionaba mucho ver otra lengua. otra cosa muy bella: la autora, Natalia, prácticamente transcribió el sueño de su abuelo, ¡su abuelo es chico min! las ilustraciones hechas por el hermano de Natalia, Francisco, son muy bonitas, me gustaron mucho. le hubiese puesto cinco estrellas si de verdad hubiera cambiado la historia de las vacas, y su destino no fuera convertirse en zapatos.