Calificar un libro como este es algo complicado, pues, como en toda compilación de relatos, unos pueden gustar más que otros; sin embargo en su gran mayoría me gustaron mucho y me parecen especialmente destacables las dos historias que muestran cierta continuidad a lo largo de más de uno de los cuentos: "Alguien tiene que llorar" y "¿Te gusta Pete Handke?". También me gusta mucho que, de cierto modo, parecen tener continuidad, por lo que probablemente es más bien una novela construída a partir de fragmentos y regida por la lógica que se expresa en el cuento final del libro: una historia sin trama.