La espiritualidad ignaciana nos ha dejado una de las enseñanzas más poderosas de nuestro tiempo: Dios siempre nos habla. Sin embargo, debemos aprender a escuchar lo que nos dice, de ahí la famosa frase ignaciana de “encontrar a Dios en todas las cosas”.
La escucha y el discernimiento de lo que Dios nos dice en nuestra vida diaria es el objetivo de este curso de discernimiento. Escuchar es el primer paso para encontrar algo. Aprendamos a descubrir la realidad divina que se esconde en todas las cosas.