Selene Vega es una de las personas más peligrosas del planeta. Su capacidad para la violencia solo es superada por su férrea determinación.Tras desobedecer una orden directa de su misterioso empleador, un hombre solo conocido como el Ruso, fue atacada de forma salvaje por sus excompañeros y dada por muerta. El gran error fue no asegurarse de que su corazón realmente hubiera dejado de latir.Julieta Bravo, comandante de la División de Investigaciones Especiales de la Procuraduría General de la República, ha sabido durante años de la existencia de un peligroso grupo de asesinos de élite que opera en todo el mundo desde su base en la Ciudad de México. Sus compañeros la toman por loca.Cuando Selene inicie su venganza, Julieta se dará cuenta de que la elusiva organización es real y está muy cerca de ella, más de lo que había imaginado y mucho más de lo que quisiera.Quienes fallaron en acabar con Vega pronto entenderán que no es buena idea despojar a una de las mujeres más mortíferas que existen de todo lo que es importante para ella, y la comandante Bravo aprenderá que las mujeres muertas no lloran.
La historia se desarrolla en ciudad de México y nos presenta a dos protagonistas femeninas: por un lado a Selena Vega una asesina a sueldo perteneciente en el pasado a una organización criminal llamada Samedi, y por otro a Julieta Bravo, comandante de la División de investigaciones especiales de la policía.
La trama gira entorno a Selena y su venganza contra sus antiguos compañeros de organización, también asesinos a sueldo, los cuales la dieron por muerta un año atrás. Ella tiene un plan, una misión y unos objetivos claros y no se va a detener hasta cumplirlos: hacerles pagar por lo que le hicieron. La aparición de unas notas manuscritas en cada escenario que van dirigidas personalmente a Julieta hace que ésta se involucre en la investigación y que el destino de ambas quede ligado.
Es un libro que se lee muy rápido, con un lenguaje directo, en el que la acción avanza en cada capítulo sin respiro. Capítulo a capítulo se van alternando los asesinatos y la investigación de forma paralela.
Los personajes están muy bien definidos. Los principales, en éste caso la asesina y la comandante de la policía, son dos mujeres formadas cada una en su trabajo, que han tenido que luchar por sobrevivir a un entorno totalmente masculino y claramente machista: tanto Vega como Bravo han tenido que demostrar su valía porque ambas siempre han sido cuestionadas e incluso menospreciadas por los hombres que son sus compañeros. Y los personajes secundarios que son todos hombres tienen el rol típico: se creen superiores a sus compañeras, hasta el punto de creer, sobre todo en el caso de Selena, que van a salir victoriosos.
Es la historia de una venganza, planeada y cuyo final se ve claro. O al menos eso creía yo durante todo el libro, porque el desenlace es totalmente inesperado. He de decir que me ha gustado mucho que el escritor haya decidido acabar así la novela porque aunque Selena Vega es una asesina, cuando descubres su historia y los motivos que la llevan a emprender está venganza, aunque no sea lo "políticamente" correcto, no puedes más que simpatizar con ella.
Genial. Una lectura que me atrapó desde sus primeras líneas. Me gusta porque va al grano sin perderse en descripciones banales y sin rellenos innecesarios. Los personajes coherentes dentro de una trama bien hilvanada. Se vislumbra las razones del mentor, pero no pierde ni mucho menos interés. También se aprecia al confidente del Ruso, pero te deja la duda.
Poco más tengo que añadir a la sinopsis, puesto que introduce muy bien de qué trata esta novela. La trama se divide en dos líneas claramente diferenciadas que se irán intercalando entre ellas. Por un lado, tenemos la línea de Selene, cuya misión personal es asesinar de forma cruel a sus antiguos compañeros. Por otro lado, también seremos testigos del avance de la investigación gracias a Julieta y a su equipo. Como podéis comprobar, es una historia dura, llena de violencia y traiciones, no apta para todos los públicos.
La historia engancha desde las primeras páginas y te mantiene en vilo hasta el final. El ritmo es muy ágil gracias a la pluma del autor y, aunque la trama cuente con escasos giros argumentales, es muy interesante y directa. El final me resultó algo predecible, pero de todos modos he podido disfrutarlo y considero que termina como tiene que terminar.
Los personajes que hay en esta novela no son muchos, pero todos ellos cuentan con una relevancia importante y los iremos conociendo poco a poco. Voy a destacar a las dos protagonistas indiscutibles, Selene y Julieta.
Selene es una mujer llena de venganza y hará todo lo posible para eliminar a sus enemigos, aunque ella muera en el camino. Su vida no ha sido nada fácil: prácticamente todos sus años han estado llenos de sufrimiento y dolor. Julieta es una mujer trabajadora e inteligente a la que han ninguneado, pero ella siempre se ha mantenido fuerte y segura.
Estas mujeres han sido infravaloradas por ser del sexo débil y tienen que luchar por hacerse un hueco en el mundo de los hombres. Quizás se me haya quedado un poco corta la evolución de estos dos personajes femeninos, pero siento que todavía queda mucho que contar y que desarrollar.
Como ya he comentado antes, el estilo del autor me ha gustado mucho. Se expresa de una forma correcta y siempre va directo al grano, no cae en florituras ni en rodeos innecesarios. Ha sido todo un placer leerlo.
Las mujeres muertas no lloran es una novela policíaca y de suspense entretenida y rápida de leer, que narra una historia llena de venganza y crueldad. Recomiendo esta lectura si os gusta el género porque os va a sorprender y vais a devorar el libro en nada.
Daniel Luna demuestra en su ópera prima un pulso firme para llevar una trama in crescendo, con personajes bien estructurados y ideológicamente creíbles. El libro atrapa con un lenguaje preciso y mucha acción.
Igual que en los relatos de «Histerias cortas» del mismo autor, la trama de esta novela engancha mientras las descripciones de las situaciones te ayudan a visualizarlo todo casi como si estuvieras ahí. Los personajes están bien tratados y a la principal, que se supone que es la mala de la historia, se le llega a tener cierta empatía. Me gusta como lo va hilando todo y como va dando información importante sobre los motivos y las historias pasadas. Y me encanta el mensaje implícito de que es absurdo juzgar por cuestión de sexo (o incluso de orientación sexual). Me gusta mucho, también, el juego que da uno de los personajes que, incluso muerto, sigue siendo parte de la historia constantemente. Lectura muy recomendable.