Este libro es uno de mis favoritos. Me lo recomendó mi terapeuta y me cambió la percepción de muchas cosas. Para mí es un libro de cabecera, a veces lo leo con nuevos ojos y entiendo sus enseñanzas de una manera diferente. Me encanta. Eso sí, es para leerlo con la mente abierta y reconociendo que somos responsables de nuestra vida.