Es un clásico. En el prólogo más moderno se ve que estuvo leyendo a Mircea Eliade y se mete más con el simbolismo. Se nota que es un tipo que nunca dejó de aprender y de tener ideas. Es muy querible Volguine.
Lo que tengo para criticarle es que haya dejado de lado las profecciones. Porque la verdad es que sin el regente del año las revoluciones solares son una técnica muy confusa. Encima, según él, lo hizo para simplificar... Y justamente el regente del año es lo que te permite hacer un recorte. Debe haber sido para no pelearse demasiado con los franceses, que son tan racionalistas, "cartesianos".