En la primera hora del primer día de clase, mi primer profesor en la Facultad de Filosofía comenzó diciendo: «No quiero que nadie pregunte nada. El último día hablaremos». De inmediato comprendí que yo no iba a caer simpático allí, porque había ido a discutir. En segundo curso ya no estaba.
La academia de cine me fue mejor. Aprendí lo que nunca hay que hacer y además el título ocupa poco si está bien doblado. Entonces vi la luz: solo corregiría mi trayectoria estudiando la carrera universitaria más inútil posible a finales del siglo XX.
Cuatro años más tarde me licenciaba en Humanidades con la especialización de Literatura. Yo creía que no podía haber nada menos práctico, pero cuando salí de la facultad descubrí --presa del desconcierto-- que en nuestro mundo utilitarista hasta esta carrera tiene uso: en el Trivial, yo arraso.
En general, la mayoría de cosas que he hecho son bastante absurdas, y otras, abiertamente estúpidas. Emití una revista por televisión, realicé videoclips para grupos sin disco, pero sobre todo, y eso sí me llena de orgullo, diseñé videojuegos para ciegos.
He pretendido restaurar la gloria perdida de la radio y de la prensa escrita --con un éxito que salta a la vista--. Me he consagrado el televisión sin esfuerzo, enfadando a la audiencia, destruyendo programas desde dentro y procurando esconder que no sabía hacer el trabajo. Siempre he sabido abandonar en el momento adecuado: cuando todo iba bien.
Aunque crezco, parece que no aprendo: creo que he estado escribiendo y editando libros últimamente, pero igual me confundo con otro.
Para acabar, quiero decir que he hecho más cosas, pero que aquí ya no caben. Y que puede que la naturaleza sea sabia, pero también que tiene muy mala leche, y, sin embargo, como un hijo tonto a una mamá protectora, yo la quiero.
Esta colección de "Episodios decisivos de Grecia y Roma" de Gredos es muy buena y amena, casi podría calificar cada título con cinco estrellas por su contenido y simplicidad de lectura, sin embargo le faltó a la edición cuidar algunos detalles como confundir a Cleopatra VII diciéndole VIII, esto puede "engañar" al lector que no sabe que después de Cleopatra VII la dinastía ptolemaica dejó de existir, a mí ciertamente me sacó de onda al principio y, peor aún, sucedió lo mismo con Ptolomeo VI confundiéndolo con su hermano y sucesor Ptolomeo VIII cuando en la edición hablaban del sexto cuando querían referirse al octavo Ptolomeo; fuera de eso, excelente lectura y fuente del origen y caída de la mítica Biblioteca ptolemaica de Alejandría.
Se trata de una breve historia de la Biblioteca más famosa de todos los tiempos. La rigurosidad del autor, hace que tomemos con cuidado y objetividad todas las historias magníficas sobre ella y su colección, así como los misterios sobre su cierre o destrucción. Recomiendo su lectura ampliamente.
Una breve pero sustanciosa historia de la biblioteca más famosa de todos los tiempos. El libro tiene las dosis justas de erudición para no ser un simple resumen y de amenidad y entretenimiento para no parecer un tostón académico infumable. En realidad el balance es bastante adecuado. Por momentos el relato se "pierde" un poco en el devenir histórico-político de la época y aunque interesante y agradable de leer, se aleja un poco del tema central del texto. Y esto es entendible ya que el surgimiento de la biblioteca y su duración en el tiempo siempre estuvieron estrechamente ligados, justamente, a estos devenires. Además la información realmente fidedigna y confiable sobre la biblioteca no es muy abundante y seguramente no da para mucho más. En todo caso una muy interesante lectura que permite tener un panorama general de los aspectos más relevantes relacionados con la biblioteca y que además permite derrumbar algunos mitos que casi todos tenemos asumidos (yo el primero) siendo quizá, el más llamativo de ellos, que la biblioteca fue destruida DEFINITIVAMENTE debido a los incendios producidos por sendas turbas de cristianos y musulmanes. Por lo visto la realidad es más compleja que esto, y como siempre, supera a la ficción. 4.5/5.0
Un muy buen libro divulgativo para quienes estén interesados en este tema, lugar común en la cultura occidental. La edición de Gredos es muy cuidada. Tiene 139 páginas, es de tapa dura e incluye algunas ilustraciones que acompañan el texto, aportando información visual de calidad. El autor logra una buena conjugación entre escritura académica y amena: uno lee sabiendo que el consultó varias fuentes (que aparecen también al final) pero que el contenido está adaptado a lo que podríamos llamar «el gran público» (dentro de ciertos parámetros).
Es un lindo libro, de lectura bastante ágil, informativo y coherente, que comparte información sobre las bibliotecas de la Antigüedad y concretamente la de Alejandría. Relata ciertos acontecimientos históricos que enmarcan su existencia, desde su fundación hacia el 300 a. C. hasta el fin de su agonía unos setecientos años después, hacia el siglo v d. C., informando en medio sobre la dinastía Ptolemaica en Egipto hasta su fin y la conquista romana, con breves episodios sobre Cleopatra, Julio César y Marco Antonio. También aparecen los nombres ineludibles de varios estudiosos griegos, filósofos, poetas, como Aristóteles, Platón, y otros que tuvieron un rol importante en la cultura o se relacionaron directamente con la Biblioteca.
Al final agrega como anexo una cronología resumida, una genealogía de los Ptolomeos y una serie de pequeñas biografías de algunos personajes mencionados en el libro.
En resumen, destaco el cuidado puesto en la edición (sobre todo en la diagramación; quiero decir, en las decisiones internas, que el exterior no está tan precioso) y el buen trabajo del autor para generar un texto divulgativo interesante de leer y suficientemente abarcativo.
Menos atractivo que el volumen, «Esparta contra Atenas», pero igual de bien documentado. Quizás por desmitificar mucho acerca de La Biblioteca legendaria es que resulta anticlimático. Sin embargo es buena lectura.
"Atrajo a los sabios más ilustres, edificando y dotando de recuesos un centro de investigación avanzada, el Museo, y una Biblioteca que debia alojar todos los libros de valor que jamás se hubieran escrito."
Excelente recorrido histórico de Alejandría y su biblioteca, muy informativo, fácil de llevar e interesante. Me sorprendieron las idas y venidas de las guerras en el Mediterráneo de esa época. Me encantaría seguir leyendo libros de este tipo, ya que no son muy largos y se pueden leer en un fin de semana.