Voy a tratar de daros el menor número de detalles para que, si decidís leer esta novela, os impacte de igual forma que me ha impactado a mí.
La narración del libro es en tercera persona y se estructura en cuatro partes: prólogo, primera parte, segunda parte y epílogo; la primera y segunda parte se divide en capítulos de variada duración (algunos son cortitos, otros más extensos). Puede parecer un detalle sin importancia, pero la estructura del libro tiene mucho sentido, cada parte marca un antes y un después en los acontecimientos.
En la historia siempre acompañamos al protagonista, Patrick, un hombre extraño e introvertido que siempre anda metido en jaleos relacionados con criminales, pues posee una habilidad innata para desentrañar los más recónditos secretos de las personas y usa esta habilidad con fines policiales. Es un personaje que, en un principio, no me terminaba de gustar; pero a medida que avanzaba la historia e iba conociéndole mejor, más me gustaba lo que leía sobre él. Junto a Patrick tendremos a David y a Tricia, dos personajes que le acompañarán de principio a fin.
El estilo de Pablo Palazuelo es muy pulcro. Intercala muy bien las descripciones con el diálogo y la historia está perfectamente hilada para que el ritmo y el misterio no decaigan en ningún momento.
Lo cierto es que el libro me lo he leído en tres sentadas, porque cuando empezaba a leer me enganchaba de tal forma que no quería dejarlo (me obligué a parar para ir a la par con la lectura conjunta, pero desde la mitad hasta el final me lo leí de una vez).
El autor no se limita a contarnos la historia, sino a transmitirla a través de los sentidos, la historia juega mucho con las sensaciones y el lector se impregna del terror, la crudeza, la sensualidad, la tensión sexual, incluso el morbo... es algo que nunca había percibido tan intensamente en una novela.
Debo decir que chapeau por la edición, el estilo del autor es magnífico, la narrativa es impecable y la corrección está muy bien hecha. Autopublicar no es nada fácil, pero Pablo Palazuelo hace que lo parezca con esta novela.
Lo que más me ha gustado es, sin duda, el final. De la mitad en adelante las páginas se deshacían en mis manos y no fui capaz de dejar el libro hasta saber cómo terminaba, he alucinado muy fuerte. El final es abierto, se cierran algunas de las cuestiones abiertas al principio pero la trama principal continúa en los siguientes tomos. Me ha gustado que no sea un libro introductorio, no le faltan acción, misterio y giros de infarto.
En conclusión, muy recomendado. Mucho, ¿eh? no esperaba que me fuese a gustar tanto, pero ya tengo a dos personas a las que prestárselo (y yo no presto mis libros así como así), si os gusta el misterio os va a gustar. ¿A quién teme el diablo? es una novela que me ha sorprendido y extasiado en todos los sentidos.