Decía Luis Buñuel que en su pueblo, en la provincia de Teruel, la Edad Media había durado hasta bien entrado el siglo XX. Algo así sucede en el escenario de esta novela, un lugar que puede ser casi cualquiera en la España interior. Allí nace, al mismo tiempo que la Segunda República, un niño llamado Blas. Y en el mismo lugar muere, ochenta años después, sin ser consciente de que se lleva a la tumba una forma de vida milenaria. Él es el último. Nadie más sigue sus pasos. Blas sabe de animales, de viñas y tomates, sabe cuidar de su familia y sabe también guardarse unos cuantos secretos.
La vida de Blas, una historia corriente que el río del tiempo ha hecho ya única, es la historia de España en el último siglo. Contada con las manos manchadas de esa tierra desnuda sobre la que vivió toda una sociedad rural, se dirige a esa parte de nosotros que no se resigna a vivir entre ladrillos. Y seguramente el lector reconocerá esas voces y esos paisajes y sin duda le sonarán a verdad, a vida y a una memoria imprescindible.
Licenciado en Sociología y máster en Extensión y Desarrollo Rural. Trabajó durante 15 años en Madrid en el sector audiovisual y en el año 2001, cansado de la vida en la gran ciudad, se trasladó al pueblo grandadino de Monachil, en las estribaciones de Sierra Nevada, donde vive desde entonces. Allí se ha dedicado a la construcción de su casa, la crianza de su hija, a las tareas del campo, al activismo ciudadano y al movimiento ecologista granadino.
Estupenda novela histórica sobre la España campesina, pobre, autosuficiente, anclada a la tierra, resistente. A la altura de “La familia de Pascual Duarte” o “Los santos inocentes”. Personajazo el “Garduña”.
Inici memorable, cinematogràfic. Recorregut del protagonista des de la guerra civil al present. En la contraportada s'assenyalen ressons de Delibes i Chirbes. Efectivament, la clara voluntat de mostrar el lèxic de feines del camp oblidades, el patiment secular, la saviesa de l'experiència malgrat l'analfabetisme, la resignasió i la resistència davant la crueltat de la repressió franquista fan recomanable aquest llibre concebut des de la vindicació i el tribut a un món desaparegut. Des del meu punt de vista, crec que li sobren algunes pàgines per ser més rodó.
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La novela está ambientada en un pueblo indeterminado en la ladera de Sierra Nevada, en Granada, aunque en ningún momento se menciona ni el pueblo ni la ciudad, entre 1936 y 2010. Es un libro que está bastante bien. Cuenta, a través de Blas, el personaje principal, la forma de vida rural, austera y dura, de buena parte del siglo pasado y como esta manera de vivir va entrando en declive a medida que finaliza el S. XX y nos adentramos en el XXI. A mi me ha gustado bastante, sobre todo la primera mitad, desde que Blas es un niño hasta que llega a la madurez, la parte final, ya anciano pierde, a mi entender, un poco de fuerza, pero no obstante, sigue siendo una lectura muy muy recomendable.
Como un buen cuadro de una aficionado en el que nada te sorprende ni narrativamente ni estéticamente. La primera parte es totalmente prescindible; entiendo que la guerra civil es un hecho tracendental en la historia moderna de España y no soy de los que reniega de que aparezca en libros o películas. Lo que si necesito es que haya una mirada original y lo que hay en este libro ya lo hemos visto o leído muchas veces. La segunda parte, en la que el protagonista es un anciano borrachín y putero es más original y si que es una mirada original sobre la españa rural de finales sel siglo XX y principios del siglo XXI, es una lástima que en esta parte se cuele la voz del autor sobre la del personaje. Compararlo con Chirbes y Delibes me parece demasiado, aunque como reclamo publicitario funciona.
Disfruté mucho de esta lectura, que además me recordó en muchos aspectos a mi pueblo, y me hace imaginarme que la vida allí hace cien años no debía ser tan distinta. Me gusta la crudeza del relato y la honestidad de las situaciones que se plantean: en este libro absolutamente nada es impostado.
Genial novela costumbrista de la España campesina. Relata desde los años 30 hasta casi el 2020 a través de las vivencias de su protagonista, el Garduña, de los últimos de una época no tan lejana en el tiempo pero si en nuestras memorias.
Al principio, creía que iba a ser una copia barata y larga de Delibes. Poco a poco (en seguida, la verdad) fui entrando en la historia. Me ha encantado! Las expresiones, las palabras, la caracterización de los personajes, con los que me he encariñado mucho. Ni siquiera se me ha hecho largo pese a sus más de 500 páginas. Recordaré este libro con mucho cariño.
Este libro me ha marcado sin lugar a dudas. Rafael, a través de un relato exquisito lleno de detalles cotidianos retrata a través de la mirada de Blas el paso del tiempo, desde la sociedad de la posguerra hasta el siglo XXI. Es un relato que sin duda me ha hecho ver la vida a través de los ojos del protagonista y con mucha ternura llegar a entender y conectar profundamente con él y el resto de personajes. Un libro que siempre me encantaría volver a leer por primera vez 💙
Se llama Blas y le llaman el Garduña. Nació a lomos de una mula y tiene desde niño un don para hacer crecer y fructificar las plantas, se pirra por las mujeres y el vino, y a penas puso un pié fuera del rincón que lo vió nacer.
El que lea esta novela, conocerá la vida, obra y amores de este hombre, heredero y último exponente de una forma de vivir milenaria que hemos perdido irremediablemente, y que nos conectaba con la naturaleza, sus ciclos y sus leyes.
La capacidad del autor para narrar la historia de Blas a lo largo del siglo XX y buena parte del XXI es genial. Historias creíbles, situaciones rurales que a los que ya hemos nacido en ciudad pero nos hemos pasado los veranos en el pueblo nos quiere sonar de algo. Una maravilla, un clásico de la literatura española del siglo XXI.
Tenemos ante nosotros una joya, un drama rural de república, guerra, posguerra, dictadura y democracia, en un pueblo dejado de la mano de Dios, un pueblo milenario donde nada cambió mucho hasta los últimos envites del Garduña, un personaje al que nadie ha regalado nada, que desde crío ya nos pastura por las montañas más altas donde dormía al raso junto a las cabras, la perdida de la inocencia en las noches de contrabando de madera y de amor, la batalla contra la tierra, las inclemencias del tiempo, la fauna y los terratenientes, la muerte como aliada de los ganadores... Y, además, como con la aparición de nuevas necesidades y comodidades se establece la pérdida absoluta de la identidad y la venta al mejor postor de todo aquello conocido.
Sentir al personaje entre un ser repugnante, decidido y entrañable tiene mérito. Por otra parte, que no haya miedo en "desaparecer" a los le rodean es loable pero, sin su debido peso en la conciencia de Garduña, es un tanto frívolo. Amé como cambia el protagonismo narrativo en los inicios de los capítulos de presentación de personajes. Los diálogos integrados en la narración, ¡acierto!, y es pasmosa la claridad con la que identificas enseguida quién dice qué. Salvo el puterio, no quitaría nada. Tal vez un poco más de vida en el pueblo pero recuerdo ahora que no es una historia de pueblo como tal, sino de caserio cercano a un pueblo.
Una mirada en la historia de nuestros abuelos rurales que más de una vez nos contaron relatos parecidos, de aquella vida y forma de vivir que ha muerto y no se volverá a repetir. Te transporta totalmente. Imprescindible.
He tardado casi un año en terminármelo así que siento que he estado acompañada de sus personajes muchísimo tiempo y los voy a echar de menos. El libro en general es bonito, cuenta la vida de un hombre llamado Blas desde que nace encima de un mulo hasta que se muere, incluye la aparición estelar de la tierra, el campo, los animales, la guerra civil española. Bonus porque todo se desarrolla en un pueblo de Granada y podría ser el abuelo de cualquiera de nosotras. Está bien escrito y las cosas que no me han gustado (que no han sido muchas, pero las pocas que han sido no me han gustado nada de nada) supongo que se podrían explicar por haberlo escrito un señor (todo el asunto de la prostitución me sobraba muchísimo y además pareciera que no se pueda escribir un libro que no incluya violencia de múltiples tipos hacia las mujeres). Entiendo que son cosas que realmente siguen pasando y que antes pasaban MÁS, así que han sido contadas y bueno, ahí están, para procesarlas y digerirlas. Pero de verdad que es precioso, yo voy a fingir que esos trozos de libro no existen y lo voy a recodar con cariño 💕
La Tierra Desnuda. Rafael Navarro de Castro. Novela sobre las personas de campo, personas sencillas apegadas a su tierra, a unas costumbres, y una forma de vida que le vienen de sus antepasados. Acostumbrados al trabajo duro, como vieron hacer a sus padres desde síempre. Blas un hombre sencillo, nació encima de un mulo, desde pequeño apegado a la naturaleza y a una forma de vida que se va perdiendo. Blas es la historia del campo y sus gentes, de la España rural. Nos cuenta su vida a principios de siglo XX, lo conoceremos de niño, joven y adulto, y como llega a anciano, donde verá como cambia su vida, verá con estupor el cambio climático. Con una narración sencilla nos cuenta también la historia de España, desde la II República hasta principios del Siglo XXI con todos los cambios políticos, sociales y económicos. Personajes bastante reales con hechos bastante reales, hombres y mujeres duros en tiempos difíciles con un lenguaje de hombres sencillos, expresiones reconocibles donde se desarrolla la novela en un pueblo de la sierra de Granada. Libro que he disfrutado y recomiendo.
La vida de un campesino español en la sierra de Granada de 1932 a 2012. Relato rotundo y preciso de habitantes con carácter y de un mundo que ya ha desaparecido y nunca volverá. "La cuestión es que uno sea capaz de producir por sí mismo todo aquello que necesite o que no necesite nada que no sea capaz de producir". "La vida en el campo es una danza milimétrica que se baila al compás de las estaciones."
Uno de los libros mejor escritos que he leído. Completamente recomendado para entender esa España rural a lo largo de la historia hasta la actualidad. Todo está detallado al milímetro, transcrito de una manera amena y ligera y haciendo un fiel retrato de la sociedad española y del éxodo rural. Educativo y todo un camino entre el principio y el final. La única pega es que es un libro largo y, por lo tanto, puede hacerse largo y repetitivo en algunos momentos.
Un libro muy útil para conocer la vida rural de nuestros abuelos y bisabuelos. A través de Blas el Garduña vemos cómo era la vida ligada al campo, las tareas de labranza y las domésticas, la utilidad de los animales. Cada capítulo lo encabeza una cita de un libro de temática parecida.
Recomiendo su lectura a quienes quieran conocer ese mundo rural que era tan duro y que no buscó una alternativa al cemento, desapareciendo dejando yermos unos pocos campos.
La belleza desnuda de la tierra áspera, escarpada, huesuda de Sierra Nevada. La belleza desnuda de la vida rural que se desarrolla en esas tierras, casi al margen de la historia. Todo eso contado con un lenguaje directo, crudo, sin adornos ni contemporizaciones, en el que los sucesos cotidianos y las dificultades de la existencia, casi subsistencia, se presentan de forma llana, de cara, tal y como las aceptan y las asumen los personajes. Una lectura muy recomendable que he descubierto gracias al consejo de la amiga Cloti.
Por poner un pero, que siempre hay alguno: la voz del autor, sus opiniones, se cuela a veces y, de alguna forma, prevalece sobre la de los personajes interfiriendo en el transcurso del relato. No me parece necesario hacer explícito un mensaje cuando ya lo está transmitiendo la propia narración.
La mejor novela que he leído en bastante tiempo. Sencilla, fluida, sin giros ni sorpresas en la trama. Sabes cómo empieza, como se desarrolla y como terminará. Pero es una obra de arte con todas las letras y en mayúsculas. Muy recomendable
Como he disfrutado de cada una de sus páginas. Totalmente recomendable par todos los que somos enamorados de las montañas y a los que conocemos a Sierra Nevada mucho más aún.
La vida en el campo, la de los campesinos y no la de los agricultores. El autor demuestra un gran conocimiento de la vida rural, el léxico es rico y los procesos que relata parecen veraces
La vida de Blas el Garduña en el valle de la Solana, a la altura de los Hsbices. Un libro bello, escrito con amor a la tierra y a la vida rural tan lejana. Un recuerdo al pasado escrito entre árboles y corrales. Un recordatorio al cambio climático y al abandono de nuestros recursos naturales.