Este primer libro de Silvio Santamarina es el resultado de un trabajo extraordinario, preciso, documentado. Nos define desde los genes nacionales y nos identifica, por supuesto, en el televisivo devenir del día a día. Somos el tesoro en fuga del virrey Sobremonte y quienes pretendieron emboscarlo. Sentimos el orgullo de que los yanquis ambicionaran una moneda como la nuestra, uno a uno pero al revés. También Washington y Franklin en nuestros primeros billetes. El ajuste feroz de… San Martín. Botines ocultos en conventos, con monjas cómplices, un siglo y medio atrás. Conflictos de intereses sin parar, de Rivadavia para acá. Cuevas financieras en tiempos de… Rosas. Arrepentidos olvidados de la plata sucia. Guita negra. Falsificadores. Créditos bancarios para rescatar cautivas de los indios. Billetera paga relato épico latinoamericano. El precio de Sarmiento.
He aquí Historia de la guita. Cualquier asociación con el presente corre por cuenta del lector. Y del autor, uno de los periodistas más lúcidos del país, que ya nos debe la segunda parte.
Es un libro de lectura fácil, entretenida, que abre la curiosidad del lector e incluso ameniza los detalles que una investigación dotaría de mayor densidad y complejidad. Tras su lectura completa, creo que el título no le hace justicia, pero debe reconocérsele al autor y la editorial que es oportuno para despertar el interés.
Una interesante reseña de la relación del argentino con el dinero. Bucea en lo profundo de la historia, y es un simpático recordatorio de lo difícil de la economía argentina. Seguramente habrá una continuación.
Me pareció un buen libro de historia argentina. Extrañé la promesa del título en el libro. Es decir, me pareció un buen libro de historia argentina que habla poco de la historia de la plata.