El niño divino y el héroe empezó siendo un ensayo en literatura comparada o en psicología del arte, y ha terminado siendo algo parecido a lo que Joseph Campbell hizo con la mitología: una obra de exégesis.
Solo con la diferencia de que el punto de partida de ésta no ha sido el de las Sagradas Escrituras, o el de algún monumento mitológico, sino pequeños libros de nuestro tiempo, aquellos que los adultos, por un sentimiento de su propia importancia, relegan a los niños. A través de las líneas de El niño divino y el héroe se pueden observar dos diferentes modos de vida: Uno de ellos, caracterizado por la fe en la perfección intrínseca de la existencia y del hombre, parece hacerse eco de las filosofías de Oriente; el otro, que enfatiza lo malo de nuestra condición humana, refleja la doctrina del pecado original que satura las perspectivas del Judaísmo, la Cristiandad y el Islam.
Claudio Naranjo habla con maestría acerca de obras heróicas de autores como C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien, T.H. White y otros, en contraposición a otras portadoras del elemento del niño divino, como El Principito de Saint-Exupéry o los libros de Marcel Druon, Randall Jarrell o E.B. White. A través de esta distinción, el libro nos conduce a una compleja danza donde entenderemos cómo el héroe debe incorporar y reconciliarse en su interior con el dragón (en una palabra, tiene que hacer), mientras que en relación con el Niño Divino es únicamente necesario ser.
Claudio Naranjo was a Chilean psychiatrist. He was co-developer of the Enneagram of Personality. His studies and investigations oftenly focused in the search of spirituality to find mental stability, and also some times, the use of lisergic substance to free hidden and harmful thoughts.