Una chica regresa a su pueblo tras dejarlo durante años para cuidar de su madre enferma. Allí descubrirá secretos de familia, se reencontrará de golpe con todo su pasado, con un viejo amor que desequilibrará su vida, conocerá las distintas caras de la muerte y vivirá nuevas aventuras antes de tomar la decisión que marcará el rumbo de su nueva vida.
La novela de Alda Vestre me ha gustado por su fondo y por su forma. La historia de Sara regresando a su pueblo y reencontrándose con sus amigos, con un antiguo amor, con sus recuerdos y con ella misma es sencilla y se lee muy fácil. Salpicando sus páginas encontraremos una gran colección de frases escritas con una sensibilidad muy especial.
He percibido dos "Aldas" en su forma de escribir. Por un lado estaba la "Clark Kent", que era la encargada de dar continuidad a la historia y presentar los diálogos... para de repente meterse en la cabina telefónica, quitarse las gafas y ponerse el traje de Superman (superwoman literaria, en este caso), y trazar bellas reflexiones que llegan al corazón.
Regresar al pasado deja desnudos los recuerdos. Reflexiones sobre la muerte, la amistad, la familia. El amor incondicional de una madre, el lazo eterno de la amistad, el AMOR con mayúsculas que nunca se alcanza y los sueños que se cumplen.
Sara es una chica cuyo paso del tiempo no ha sido justo con ella: la enfermedad de su madre, un padre alcohólico, amores pasados sin punto y aparte...
Cuando su madre abandona la vida terrenal, Sara decide volver a su pueblo, donde dejó a todos sus amigos y un pasado cargado de sensaciones maravillosas, recuerdos que viven pegados en su piel, en cada paso que da.
Con su regreso rememora viejos tiempos con sus amigos, pero también viven el presente, repletos de sucesos inesperados que harán que se te encoja el corazón, pero que también te sacarán una sonrisa. En ese reencuentro volverá a vivir un pasado con Ian, que le hará plantearse cosas que antes no había hecho.
Este libro me ha hecho plantearme cosas en la vida, detalles que pasan inesperados pero que son la esencia de todo...saborear los pequeños momentos para gozar de grandes sonrisas y sensaciones. Y también me ha hecho sentir nostalgia por las personas y momentos que no volverán. La vida es un ciclo, que no espera, y tenemos que saber sacarle el jugo a los momentos que nos tocan vivir.
Le he dado un 3,5 porque me ha dado rabia algunas cosas sucedidas en el libro que no puedo desvelar porque estaría cargado de spoilers, es algo subjetivo, no objetivo. Pienso que podría haberlo enfocado de otra forma o haberle dado ciertos finales a sucesos que han ido ocurriendo en la obra, aunque al fin y al cabo, son un mensaje de los actos que hacemos, que todos tienen su consecuencia y de un modo u otro, somos responsables de ellas.
Gracias a la autora por cederme un ejemplar y darme la oportunidad de colaborar con ella. Ha sido todo un placer.
Me gusta leer libros de los que no sé nada. No sé lo que me voy a encontrar porque muchas veces no me leo ni la sinopsis. La lectura se convierte en un arrebato pasional. Me gustaba el título de Era tiempo de amapolas, pero no me imaginaba lo que me iba a encontrar detrás. El libro narra la historia de Sara en un momento muy concreto de su vida. Tras el fallecimiento de su madre retorna al pueblo para arreglar su casa familiar con la intención de venderla y volver a la ciudad, pero los recuerdos que allí encuentra darán un giro a su vida. Si tuviera que definir con un adjetivo esta obra diría que es íntima. Sumerge al lector en los pensamientos de la protagonista, le hace bucear entre sus recuerdos y emerger en las sensaciones que ella misma siente. Cuando la sensibilidad se expresa a través de las palabras se escriben frases como las que encontraremos en el libro. La autora Alda Vestre ha hecho un gran ejercicio con Sara para rebuscar entre los recovecos de su laberinto gris. Por decir algo negativo diré que el ritmo del libro es algo más lento y pausado de lo que estoy acostumbrado a leer. Profundizar en los pensamientos hace a veces dar vueltas sobre un mismo tema que puede resultar repetitivo. Una obra con sabor agridulce, como también lo es la vida. Alda es una escritora de la que se vislumbra un interior muy rico, que estoy seguro que poco a poco, a través de sus obras nos mostrará. Habrá que seguirla de cerca.
Esta novela no sólo me gustó sino que me encantó. Es una historia que te toca el corazón y te llega al alma. Sus personajes y sus experiencias se quedarán contigo, porque son únicos y especiales.
Te encantarán sus personajes y vivieras sus experiencias como propias, sintiendo felicidad, amor, deseo, impotencia y tristeza. Si una novela es capaz de transmitir todos éstos sentimientos sin duda, es una obra de arte.
La recomendó y felicito a la autora, Alda Vestre, por esta gran creación. Seguro que llegara muy lejos con esta pluma tan especial que tiene.
Es el primer libro de la autora. Una novela escrita con delicadeza, donde la pluma riega cada párrafo con poesía. Tiene frases preciosas. Es la primera vez que subrayo un libro y le pongo marcas en cada hoja para tener a mano esas maravillosas frases,no sé si se apreciará en la foto. Una preciosa historia que nos habla de la familia, los amigos, el primer amor, enfermedad, superación, muerte y esperanza.
Esta novela cuenta la historia de Sara que regresa a su pueblo para cuidar a su madre enferma. Allí, se reencuentra con sus recuerdos, sus amigos y un antiguo amor. Cuando de golpe todo deja de tener sentido, es precisamente en esos momentos cuando tal vez pueda encontrarse de forma más precisa el sentido que tiene la vida. Con esta maravilla de novela llena de sentimientos y bonitas reflexiones he disfrutado mucho.
No sabría como describir esta historia sin dejarme nada atrás y no poder contar tampoco mucho para no revelar nada. Es un libro tan humano y tan lleno de sentimiento que te mantiene en vela en cada página que vas descubriendo. Es una montaña rusa de amor, amistad, tristeza…apasionante! Otra cosa a destacar es cómo cuida la escritora cada detalle, cada vivencia de la protagonista, la forma de escribir y trasmitir que tiene. En definitiva es una novela sobre los recuerdos del pasado, sobre esos amores que provocan el despertar de las mariposas adormecidas, sobre malditas enfermedades, sobre el maltrato, sobre muchas cosas que te invito a descubrir tu mismo.