En 1818 se publicó de manera anónima una novela inglesa que estaba destinada a cambiar la historia. Frankenstein o el moderno Prometeo se convirtió rápidamente, por su fuerza y originalidad, en un clásico literario. Como consecuencia, también se volvió una de las obras más presentes en el imaginario colectivo: todos conocemos la historia del ambicioso estudiante de medicina suizo que da vida a un cuerpo hecho de cadáveres. Pero la sorpresa al descubrir que la autoría de la obra, considerada por muchos la primera novela de ciencia ficción, pertenecía a una jovencita sacudió al mundo y, después de dos siglos, sigue impresionándolo. ¿Qué mejor modo de rendir tributo a Mary W. Shelley y a su entrañable engendro que invitando a un grupo de narradoras mexicanas a escribir o a dibujar un homenaje literario a este personaje y a su creadora? Encontrarás aquí once cartas de amor al más hermoso monstruo de todos los tiempos.
Bernardo Fernández, mejor conocido como Bef, nació en la Ciudad de México en 1972. Ha colaborado como dibujante y escritor en periódicos underground y comerciales, tales como: Día Siete, Nexos, SUB, Hemofilia, Molotov y Complot, de la cual fue director de arte de 1997 a 1999, lo que le valió un Premio Nacional de Periodismo en el área de diseño editorial. Ha publicado libros infantiles: Error de programación, Cuento de hadas para conejos y Groar; cuentos de ciencia ficción: ¡¡Bzzzzzzt!! Ciudad interfase y El llanto de los niños muertos; así como dos novelas: Tiempo de alacranes y Gel Azul; y una compilación de sus cómics titulada Monorama. Sus libros han obtenido los premios: Otra Vuelta de Tuerca en 2005; el Memorial Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón en 2006 y el Ignotus en la categoría de mejor novela corta de ciencia ficción. Su obra gráfica se ha expuesto en Francia, España, Estados Unidos y México. Actualmente reparte su tiempo entre la narrativa, la ilustración, el cómic, la pintura y su despacho de diseño Bésame Mucho
2.7⭐️ Varios relatos me parecieron aburridos y otros me encantaron.. es una lectura un poco lenta pero buena. Agua Roja. Apuntes para Percy Florence, El que fue mi padre es mi hijo, & Frankenstein revisitado fueron los tres que más disfruté!
Antes que nada odio clasificar los libros como "buenos" o "malos" ya que eso depende mucho del lector que seas, de los libros que has leído anteriormente de tu forma de ser pensar etc, en este libro mi experiencia fue un poco rara, porque no sé si me gustó el libro. Que quede claro, No es una segunda parte de frankenstein del libro de Mary Shelley. Yo lo clasificaría como un fanfiction de diferentes autores, son algunos relatos e historietas que tiene como personajes principales "al monstruo" y a la misma Mary Shelley, rompe las barreras del tiempo y espacio, la primera historia es narrada en CDMX incluso detalla algunos negocios en "Santa María la Ribera" y algunos acontecimientos históricos de México, Pero a lo que iba.. no me sentí cómodo leyendo el libro porque... me encantó "Frankenstein" de Mary Shelley y de ahí yo sentí un coraje por el "monstruo" admiré su capacidad de aprender, de desarrollar emociones, de vivir y querer ser aceptado pero lo que le hizo al Dr Frankenstein .. no creo que haya dolor más grande que ver morir a los seres que más amas incluso el monstruo se me hizo muy sádico pues fácilmente pudo haber matado al Dr pero él no quería eso ... él quería que sufriera, que perdiera lo que más amaba, quería vengarse.. para al final decirle a su creador que estaba satisfecho de venganza ¿qué más le podía quitar?, por esa razón no me gustó el libro, porque estaba resentido con el Monstruo (pero eso es más personal).. si tú te sentiste identificado con él probablemente o comprendiste lo que hizo, probablemente te guste porque las historias algunas son muy tristes y en otras te encantarán o reirás mucho, son historias bonitas y sus ilustraciones son bellísimas incluso si lo ves a detalle y tratas de imaginarte las situaciones y leyendo te encantará espero que lo disfrutes.
“Mary decía lo que la gente quería oír porque representaba la radical ruptura que siempre otorga la imaginación si es auténtica, si es leal a nuestros orígenes y nuestro presente y nuestra ansia de ser también futuro…”
Esta antología se publicó el año pasado como parte de las conmemoraciones por el bicentenario de la novela de Mary Shelley. En general todos los relatos me sorprendieron gratamente, aunque hay unos más consistentes que otros en sus propuestas, la mayoría son bastante complejos y en cuestiones de lenguaje elaborados y líricos. Hay relatos de autoras especializadas en género (terror, fantasía y cf) y los de autoras mexicanas de otros rubros. La maternidad transfigurada, la reencarnación, la desarticulación ensayística de lo femenino-monstruoso, son algunos temas que podemos encontrar. Por cierto, más allá de presentar el libro, el torpe prólogo no aportó nada ni tampoco las viñetas que se incluyen del editor, bien se hubiera podio prescindir de su presencia tan acaparadora.
Es una idea brillante. Amé crear un libro en donde se mezclaran formatos narrativos y una diversidad de voces en torno a un homenaje a una de mis obras favoritas.
Pero me encontré con varios cuentos que, si bien están bien escritos, resultan repetitivos: una y otra vez los mismos dilemas sobre la inmortalidad, los mismos cuestionamientos sobre la viabilidad del universo, la Creación Original, los límites morales de la ciencia…nada de esto deja de ser apasionante y necesario, pero siento que faltó un trabajo editorial más delicado a la hora de seleccionar/encargar los cuentos.
Reconozco que una lectura menos lineal y continua del libro puede resultar menos frustrante.