Un relato sobre el poder de la imaginación para transformar nuestros sentimientos. Una historia sencilla acompañada por unas ilustraciones soberbias e inspiradoras que nos animan a encontrar la alegría en el mundo que nos rodea
No sabría decir por qué me gustó. Es un libro muy simple, incluso diría que mediocre, pero hay algo encantador en él que me cautivó de alguna manera. No fueron las ilustraciones, que me parecieron bastante rascas, si soy sincero, ni tampoco el mensaje que el autor intenta dejar, muy de autoayuda. Simplemente me hizo muy feliz leerlo. No me demoré ni cinco minutos y aún así estuve harto rato pensando en él. Encuentro que hay una mezcla casi perfecta entre la ternura infantil y la melancolía atrayente; eso fue, probablemente, lo que me hizo disfrutar la lectura.
“Cuanta sería la sorpresa de la tristeza…si supiera que todas las cosas alegres que imagina…son reales!”
#bookquotes
En este libro ilustrado para niños, el autor invita al mundo a ser optimista, a encontrar el impulso necesario adentro o a fuera para superar los momentos de dolor y desasosiego. A intentar entender y aceptar que el paso previo a la tan búsqueda felicidad, es precisamente la tristeza.
Un lindo texto acompañado de grandes ilustraciones. Un mensaje que podría parecer simple, pero que más bien necesita un ejercicio perene para recordarlo y tenerlo presente.
Es un libro bonito pero simplifica la tristeza, incluso si es dirigida hacía niños. Sé que es difícil embarcarse en este tema, pero hay que hacer un esfuerzo y no tratarla superficialmente; especialmente con el final.
Hoy en el trabajo estaba curioseando la biblioteca infantil y me encontré con este pequeño libro, a primera vista lo amé, sin embargo, me decepcionó.
Visualmente hablando, el libro es un 10/10, en cuanto a contenido es donde queda a deber demasiado. Teniendo en cuenta que la inteligencia emocional es algo indispensable para enseñar a las infancias y que siempre se busca aterrizar la información a su nivel de comprensión, me parece que este libro peca en cuanto a "simpleza" en la información, reducen una emoción importante a una "cosa" e implanta tres ideas que no son necesariamente sanas/funcionales para todas las infancias: 1) busca siempre la felicidad, 2) la felicidad siempre viene del exterior y 3) si lo imaginas, lo creas.
Lo recomendaría a psicoterapeutas para trabajar con niños, para corregir y explicar aún más el concepto, pero no a padres que busquen introducir a sus hijas/os al lenguaje emocional, considero que hay mejores libros para ello.
Un bello cuento que nos muestra a través de los ojos de la tristeza el mundo de colores que hay a nuestro alrededor y como podemos alcanzar la alegría si aprendemos a mirar de formas diferentes.
Me encanto que los dibujos fueron simples para los niños y al mismo tiempo complejos para los adultos. Es un libro que puede darles muchas lecturas y descubrir con los más pequeños del hogar el significado de la tristeza y la alegría.
Una cosa breve en la edición lindísima que acostumbra sexto piso. Sin duda no va curar la depresión pero para alguien que solo está triste sí le saca una sonrisa 😊
Me salió en tiktok xd Emm...por lo que ví en los comentarios, a muchos los hizo sonreír el final. A mi no se sacó ni una mueca 🗿 Las ilustraciones tampoco ayudaron a la historia, muy poobres po!
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