Juan espera a Berta. Pone en marcha la grabadora y sus palabras van registrando el pasado. Todo lo ha reinventado en sus crónicas, pero ahora no caben deformaciones... Unas páginas que nos obligan a escuchar el ruido de la carcoma que aniquila toda clase de creencias, al tiempo que constituyen un análisis incisivo del oficio periodístico.
"Estoy harto de estos absurdos encierros en habitaciones de hoteles absurdas en ciudades absurdas que todo el mundo se empeña en decir que son maravillosas. ¿Maravillosas? Lo maravilloso no está en las ciudades si no en lo que uno inventa en las ciudades"