Cristina Higueras construye en esta novela un turbador thriller en el que su protagonista transgrede todas las normas para adaptar el mundo a sus principios. ¿Dónde está la frontera ética de la investigación médico-científica? Si alguna vez la doctora Clara Ulman se hizo esta pregunta, pronto encontró la no hay límites, porque la moral es algo que ella decidió dejar atrás en su niñez. Sin embargo, hasta las mentes más privilegiadas cometen errores…
Interesante incursión en el mundo de la biología, los trasplantes de órganos y la investigación sobre la clonación de éstos. Clara Ulman es una brillante investigadora con un futuro prometedor en el campo de la investigación sobre clonación de órganos humanos dedicados al trasplante que no dudará en aceptar un puesto de trabajo en una empresa farmacéutica donde el único límite a su trabajo lo pondrá ella. Carta blanca en cuanto a medios materiales, la mejor y más sofisticada maquinaria para la investigación en la que se halla inmersa. El mayor avance en el campo de la clonación no tardará en llegar, y aquí es donde la moral se enfrentará con la ética, aunque desde un principio Clara lo ha tenido claro, nada hay en su cabeza capaz de hacerla parar en sus adelantos, que ella espera sean el gran descubrimiento y avance de este siglo.
A pesar de que pueda parecer un libro complicado por la temática científica que trata, está narrado con una prosa que utiliza palabras que son fáciles de comprender a los que somos profanos y ajenos a la lingüística de laboratorio. Todo está explicado para que no nos perdamos en complejos métodos de investigación con maquinarias de nombres imposibles.
De fácil lectura, en parte gracias a que los capítulos son muy cortos, casi un capítulo para lo que acontece en un día. El personaje principal está bien creado y es fácil empatizar desde el principio con una mujer triunfadora, inteligente y moderna, aunque a medida que avanza la historia esta simpatía empieza a volverse contra ella.
La historia, salvando las distancias, y partiendo de que la autora se adelanta a la consecución de experimentos con bio impresoras y células madre, que seguro que se están realizando en muchos laboratorios, tiene la suficiente consistencia para hacerla creíble y sobre todo para captar la atención del lector desde el primer momento. A los secundarios, excepto a Ramón, creo que les falta algo de carisma y algo mas de peso en la historia, una mayor implicación que la hubiera dotado de más giros o tramas secundarias. También hay algo inverosímil en el modo en el que los dos personajes principales (no quiero desvelar nada comprometido) compaginan su vida en los mismos espacios sin ser descubiertos ni pillados juntos durante toda la novela. Esta situación al principio está bien explicada pero luego creo que se va un poco de las manos y queda como algo normal y sin embargo creo que sería una de las cosas más complicadas de llevar a cabo.
Por lo demás es una novela interesante que aborda un tema que siempre es de actualidad, de un modo a veces inquietante y en constante contrapunto entre lo que creemos que está bien y que moralmente nos hará preguntarnos si estamos jugando a emular a Dios.
Es una novela que intenta ejemplificar la ambición de los humanos por ir más allá , aún transgrediendo los límites de la bioética y como al final estás mismas invenciones se van en contra del creador mismo ( el hombre) Me pude identificar un poco con clara, creo que es una mujer muy tenaz e inteligente, quería llevar sus capacidades a otro nivel, y creo que puedo rescatar eso de ella en este libro, aprenderlo y aplicarlo, a ella nada le distraía de sus metas en la medicina y eso era lo que le producía más satisfacción, aunque todo llevado al extremo termina por convertirse en malo.
Aunque el inicio es prometedor, al final la trama se va haciendo bastante previsible. Tengo la sensación de que la idea no era mala, pero se ha intentado alargar en exceso. Eso sí, plantea ciertos debates éticos interesantes.