Un drama intenso en tres actos sobre amor, deber y familia en una hacienda rural.
En La Madre Eterna, Ignacio Iglesias nos presenta una historia ambientada en una casa de campo, donde la vida diaria se ve atravesada por sueños, talentos y dilemas personales. Entre María, Gabriel y Florencio surgen tensiones entre el amor, la vocación y la lealtad familiar, con un trasfondo de conversaciones sobre arte, escritura y fe. El conflicto se gesta en escenas de convivencia, encuentros furtivos y momentos de decisión que revelan culturas y valores de una época.
Este edición ofrece diálogos ricos en matices y un flujo de escenas que alternan intimidad y convivencia comunitaria. A través de personajes complejos, la obra explora cómo la creatividad y el deseo pueden chocar con las responsabilidades y las expectativas sociales, sin perder una mirada humana y compasiva. Personajes complejos que deben elegir entre amor, deber y aspiraciones personales. Un escenario de hacienda que enfatiza costumbres, relaciones y tensiones sociales. Diálogos que revelan conflictos internos y dinámicas familiares. Temas de vocación, arte y fe expresados con tono teatral y humano. Ideal para lectores interesados en dramas clásicos que entrelazan lo personal con lo social, y para quienes buscan historias de decisiones difíciles contadas con empatía y claridad.