Año 1649. La peste arrasa Sevilla en plena primavera. Cada mañana, dos mil cadáveres cargados en carromatos cruzan sus calles camino de grandes fosas comunes situadas extramuros. Perdida toda esperanza, la salvación se encomienda al Santo Cristo de San Agustín, la gran devoción de la Ciudad, organizando una procesión para rogar el fin de la epidemia. Sin embargo, unos días antes, tres hombres embozados penetran en el Convento y roban la imagen. El Cabildo confía la recuperación del Cristo a uno de los Caballeros don Fernando Núñez de Medina, que emprende la búsqueda de la venerada imagen mientras contempla el ocaso de una Ciudad otrora rica y exuberante, y trata de desentrañar una vieja historia familiar.
Abandonado. Confieso que el autor, a quien no conozco, es muy buen amigo de un muy buen amigo mío y por ello le comencé a leer con la mejor de las predisposiciones. Y me gusta la novela histórica y Sevilla. Y la ambientación en una ciudad devastada por la peste está muy lograda. Y no es un tocho de esos de 900 páginas que se estilan ahora.
¿Y entonces por qué le he abandonado? Pues sobre todo porque mi concepción del estilo narrativo no coincide con el del autor. Utiliza un lenguaje digamos barroco, recargándolo de oraciones subordinadas que a mi modo de ver ralentizan en exceso la lectura. Entre punto y punto hay super-abundancia de “comas” y el sentido de la frase se retuerce en exceso. Repito, todo eso para mi muy particular gusto de fulano simplón en cuanto a gustos de lectura.
Evidentemente el autor busca eso, un lenguaje más retorcido que el de los “best Sellers” al uso. No creo que eso sea ni bueno ni malo, es sencillamente su elección.
Se me olvidaba comentar, que la documentación en la Sevilla del 1649 me parece muy lograda y que se percibe que el autor ama a esa bella ciudad. Las tres estrellas se las lleva por eso, por la ambientación y por el curro documental. Mis mejores deseos para este autor novel.
Mi lectura de estas últimas 48h de coronavirus. Puedo asegurar que esa manía de no leer sinopsis tengo que cambiarla 😅, de lleno caí en Sevilla año 1649, en plena peste 🤦♀️. Una novela histórica muy bien documentada, me fascina como la ambienta y la perfecta descripción de la sociedad, pero no empaticé con ningún personaje, no hay sentimiento, solo vi el orden cronológico de un hecho histórico. Me encanta la novela histórica y esta en ese sentido me enganchó.