El sorprendente encuentro entre el cinismo de la mercadotecnia y la crueldad de los capos de la droga es el punto de partida de esta Bungalow 77; que retrata un mundo tan absurdo que el lector sentirá como el propio.
André Gavlik ; mejor conocido como el Ruso; es un creativo publicitario; aburrido de su vida. Pasa los días atormentado por sus manías obsesivas; que intenta mantener a raya mezclando whiskey con ansiolíticos. Todo parece transcurrir sin sobresaltos; hasta que emprende un proyecto tan emocionante como arriesgado. El cártel más poderoso y sanguinario del narcotráfico en nuestro país anda tras sus pasos... ¡para que diseñe una campaña capaz de lavar la mala imagen que los mafiosos tienen ante la sociedad!
El Ruso y todos sus cómplices en la agencia se verán envueltos; a partir de ese momento; en una serie de situaciones confusas; grotescas; peligrosas pero; sobre todo excitantes. A la vuelta de la esquina los esperan sospechas de asesinato; delirio de persecución; extorsión; amos y traiciones; entre otros explosivos ingredientes con los que se entreteje esta ingeniosa historia; escrita con humor negro en el mejor estilo del cine de Tarantino.
Escritor mexicano. Ha escrito las novelas Bungalow 77 (SUMA, 2015), Guitarra Jaguar (SUMA, 2018), El tatuaje invisible (SUMA, 2023), así como cuento en la revista Estudios, suplemento cultural del ITAM.
Leído por casualidad: me llamó la atención la portada; y al leer la sinopsis, me pareció entretenido. La premisa es sencilla: un cártel de narcos mexicanos quiere lavar su imagen, después de una gran matanza, por lo que contrata a una empresa de publicidad para que la sociedad los vea de otra manera. Hay un protagonista indiscutible, el director creativo de la empresa: André. La narración es en primera persona, por parte de André. Mientras va transcurriendo la trama, lo vamos conociendo a fondo: ambicioso, arrogante, con pavor a los gérmenes y... lo más importante, cree que el fin siempre justifica los medios. De su mano, y siempre desde su punto de vista, conocemos al resto de personajes: Mati, el jefe de la empresa, tanto o más ambicioso que André; Constanza, su ex-mujer; los mafiosos; Sofía, periodista con la que inicia una relación... Al mismo tiempo que transcurre la narración, también conocemos los antecedentes de André, en los que queda plasmada su falta de empatía, su desmesurada ambición, anteponiendo siempre su intención de medrar en el trabajo a cualquier otra cosa, incluyendo la familia. Entre raya y raya de cocaína, vaso y vaso de whisky, reunión y reunión con los publicistas y con los mafiosos, se va tejiendo una novela de la más negra. Con una fuerte dosis de sarcasmo e ironía, el autor nos explica todos los obstáculos que se encuentran para lograr su objetivo: con secretismo, extorsión, chantaje, espionaje... Por otra parte, se nota que el autor trabajó en ese mundillo de la publicidad, ya que nos explica algunos de sus trucos, algunas campañas que rozan la ilegalidad y otras de lo más increíbles. Todo ello, mezclado, da lugar a una novela, con un ritmo muy ágil, donde se van sucediendo los acontecimientos, dando lugar a situaciones de lo más diversas, incluso grotescas. Al final resulta ser una entretenida novela negra, para pasar el rato.
“La última medida de un hombre no es dónde se encuentra en momentos de comodidad y conveniencia, sino dónde se sitúa en tiempos de desafío y controversia.” Martin Luther King.
¿Y en dónde se sitúa el personaje principal de la novela? del lado de la falta de ética en aras de ganar dinero. Es un cínico que lo único que busca es su beneficio personal (y así ha sido toda la vida).
Concluí este libro sin pena ni gloria. Se trata de la historia de un profesionista que, aburrido de su vida, toma la oportunidad de trabajar para el narco. No ahonda mucho en el mundo del narcotráfico, tampoco en el mundo de la publicidad (negocio al que se dedica nuestro protagonista), trata más bien de las frágiles relaciones que forma con las mujeres, a quienes menosprecia y con sus compañeros, a quienes no respeta. Sólo es un hombre débil que sabe salir bien parado de las peores situaciones.
El libro me aburrió bastante, pero no podría decir que está mal escrito. Sencillamente no disfruté la lectura y no lo recomiendo.
Un libro entretenido, con giros inesperados. Pienso que le faltó un poco de más atención a las manías o TOCs del Ruso (protagonista). A veces no es muy creíble que tenga tantas manías.
Te envuelve en un mundo glamoroso del negocio publicitario, que para el lego resulta apasionante. Un punto rescatable es la moral y la ética que cuestiona el autor en torno a la mercadotecnia furiosa, aunque no tan profundo sí te da una lección sobre ello.
3 días y 276 páginas después. El primer libro que leo del autor y que tenía pendiente desde hace mucho. Este libro se conecta con otro que recién leía, y lo tomé como el pretexto perfecto.
Libros de ficción transgresora hay muchísimos, libros de narcos hay muchísimos, libros de marketing hay muchísimos, pero libros que mezclen ambos topics, son pocos. Y pese a que he leído varios de ficción transgresora mexicana, el sabor de este me gustó muchísimo... Algo más real que muchas otras cosas.
En la trama hubo muchísimos guiños que me hicieron sentir estúpido, por la forma en que nuestro ambiente se puede modificar, de al estar tan llenos de contenido de narcotráfico la gente lo normaliza y quieren ser como ellos. Me apena y a la vez me asombra. Somos más moldeables que la plastilina. Y por supuesto que oi a compañeros que discutían de la trama de Narcos.
Aunque en la trama hay cosas que se cierran muy rápido y otras que quedan abiertas, creo que es una excelente primer novela. Me agradó todo el tono pesimista, y justo voy a leer algo más del autor.
Me encantó! Al fin un libro que aborda el tema del narcotráfico de una forma divertida y súper entretenida. Fácil de leer, ágil y con unos chistes súper divertidos. Muy recomendable.
Very nice and light story. Maybe because I work in advertising, I found the story very interesting. It's a light and fast read, it ain't worthy of any prize but entertaining a honest.
Para ser su primer libro estuvo bien, pero la verdad es tedioso y aburrido y tiene muchas lineas secuenciales raras, no puedes perderte ni un segundo porque si no ya no comprendes. Igual juzguen ustedes.
Muy divertido, de lectura fácil y ágil. Usando como ejemplo el mundo de la publicidad y el del narcotráfico aborda temas intrínsecos al capitalista absoluto: la avaricia, el egocentrismo y una falta de ética.