¡Necesitaba matarlas! Algo espeluznante se cierne sobre Shamersville en el fatídico invierno de 1899. El cadáver de una joven hallado en el sanatorio psiquiátrico pone en alerta a toda la comarca. El detective Alfred Tilman y su ayudante, el capitán Edward Stone, comienzan a profundizar en los hechos, cuando es anunciada la segunda víctima. Tras las muertes se esconde un asesino sin escrúpulos que desmiembra a sus víctimas. El mutismo y miedo de los habitantes hará que el trabajo del detective y su ayudante sea más complejo de lo inicialmente esperado. Nadie era consciente del sufrimiento que estaba aún por llegar…
Este es un libro al que le falta mucho, mucho trabajo. Los personajes no llegan al lector, no se conoce nada de ellos, el narrador varia sin ton ni son de la primera persona al narrador universal, es más en algunos momentos en los que aparece el narrador en primera persona es imposible que el personaje que lo cuenta estuviera allí, falta coherencia. En teoría se están investigando unos asesinatos pero el lector no tiene la información suficiente para seguir las deducciones del detective encargado del caso, hasta que no llegamos al último capítulo en las conclusiones, estilo Sherlock Holmes, no descubrimos que es lo que está pasando y por qué el protagonista toma determinadas decisiones. No hay trabajo de revisión del texto, ni de edicción, yo no sé muy bien como funcionan los cargos en el departamento de policía de Inglaterra pero creo que no es muy habitual que un capitan sea el subordinado de un detective, ni que el detective de órdenes a un comisario, falta coherencia de nuevo.
Muy buen thriller policiaco al mas puro estilo de Conan Doyle y su Sherlock Holmes. Ambientacion estupenda y personajes bien trabajados. Te mantiene tenso hasta el final. Muy recomendable.
Este libro me ha dejado con un sabor agridulce y es que la historia me ha atrapado, pero no tanto ciertos detalles que hacen que la historia funcione o no funcione. Y, en este caso, para mí ha sido un NO rotundo.
Hay bastantes personajes para ser una historia corta, pero el autor sabe, sin necesidad de grandes descripciones, ponerlos en contexto y diferenciarlos entre sí.
La trama no es nada que no hayamos visto antes y su extensión, a diferencia de otras reseñas que he leído sobre este libro, es la adecuada para mí.
En cuanto a la narración, está muy bien cuidada y el autor aporta detalles históricos que nos hacen ponernos en contexto y entender las circunstancias que rodean el caso. Sin embargo, no hay diferenciación de capítulos entre los contados en primera y tercera persona.
Sobre el final, suelo ser muy tajante con los thrillers. El autor tiene que ir soltando pistas a lo largo de la historia para que el lector deduzca lo que ha ocurrido sin tener que leer una explicación al final, como ha sido el caso. Me he topado con unas pocas, pero no las suficientes como para atar todos los cabos.
En resumidas cuentas, es un libro entretenido y que se lee en apenas una tarde (para aquellos que disponen de poco tiempo), pero no lo recomendaría especialmente.