Los poemas que conforman este “simulacro de incendio” son vías de escape que nos guían para salir de una casa-universo múltiple, diversa y problemática. Muñoz sabe amalgamar estos materiales con la precisión del orfebre. Su expresión es vigorosa, sutil la forma. Este libro es una bitácora íntima que explora diferentes formas de decir, y de sobrevivir.