El recuerdo de un viaje al sur -ocurrido a inicios de los convulsionados años setenta en Chile- se convierte para Marco en un fragmento clave en la construcción de su pasado y su identidad: fue la única vez que se sintió cercano a su padre. En el presente, cumplidos los cincuenta, tras sufrir un accidente vascular leve, reflexiona acerca del papel que tuvieron en su vida ese hombre poderoso e inaccesible, su familia de raíces conservadoras y machistas, otras figuras masculinas que lo rodearon y el rigor de la época en que le tocó crecer.
La erupción del volcán Villarrica a fines del 71 y otros desastres naturales que vuelven a su mente con insistencia sirven de augurio y metáfora de los cataclismos personales que le tocaría vivir. Asistimos al paso que da Marco desde la cima de su infancia hacia los territorios de la sexualidad, con su carga de miedo e incertidumbre, y luego a la ruptura con el orden familiar. Vive el rechazo de su mundo como una catástrofe y su mundo vive su diferencia como una fatalidad, todo mientras el país se encorva bajo la dictadura.
Estudió en el Instituto de Humanidades Luis Campino; en 1984 se tituló de Ingeniero Civil en la Universidad Católica y posteriormente obtuvo un máster en Ingeniería Económica de la Universidad Stanford. A partir de 1996, se consagra a la literatura y ya al año siguiente gana el concurso de cuentos de la revista Paula, con el que se ha convertido en el más conocido de sus relatos, Santa Lucía. En 1999 publica en Alfaguara su primer libro, Vidas vulnerables, una recopilación de cuentos que obtuvo la Mención Especial del Premio Municipal de Santiago y que incluye el premiado por Paula. Su primera novela, Madre que estás en los cielos, sale en Planeta en 2004 y se convierte en un éxito de ventas en Chile que ha sido traducido a varios idiomas. Después han aparecido las novelas La razón de los amantes (2007) y La barrera del pudor (2009), esta última en Norma. El 11 de abril de 2011 debutó como presentador de un microprograma de literatura en CNN Chile denominado Letras Privadas, en el que el entrevistado comentaba un libro de su elección. El programa salió hasta fin de año y en él Simonetti entrevistaba todas las semanas a tres personas: cada lunes, miércoles y viernes se emitía un nuevo capítulo de Letras Privadas. A fines de 2011, Simonetti firmó contrato con Alfaguara para publicar su nueva novela en 2012, sello que reeditará también sus tres anteriores. Al respecto, Simonetti explicó: "Luego del término con Norma, empecé una negociación con las grandes editoriales, Random House, Planeta y Alfaguara, y ahí salió este reencuentro, que me da mucho gusto. Siento que Alfaguara lo está haciendo muy bien en Chile, en el resto de Latinoamérica y en España. El compromiso es publicar todos mis libros en estos lugares".
Colabora en los medios de prensa más importantes del país, entre ellos los diarios El Mercurio y La Tercera, con artículos sobre los más diversos temas y participa en programas culturales de radio y televisión.
Ha confirmado su homosexualidad ante los medios y en su sitio oficial tiene una sección sobre derechos sexuales. En medio de la discusión para la extensión de derechos a parejas homosexuales, Simonetti se presentó ante la Comisión de Constitución del Senado de Chile defendiendo el derecho a permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.Es uno de los que instituyeron la Fundación Iguales, que busca "la plena igualdad de derechos de la diversidad sexual" y, como uno de sus voceros, ha participado en los debates del proyecto de ley de Acuerdo de Vida en Pareja. "Nuestra finalidad es trabajar por la igual dignidad de todas las personas en Chile y el reconocimiento legal del amor", dice Simonetti.
Entre sus actividades académicas, ofrece un taller avanzado de narrativa y dicta charlas en diversas universidades, bibliotecas, seminarios y ferias del libro, tanto en Chile como en el extranjero. Ha sido miembro del jurado de diversos concursos literarios.
Hace muchos años leí “La soberbia juventud”, título de este autor que disfruté muchísimo y que siempre recomendar sin dudar. Cuando vi que “Desastres naturales” se encontraba en la biblioteca de mi trabajo, supe que sería mi siguiente lectura.
La historia no me parece que tenga un desarrollo interesante. Si bien la premisa plantea que el libro se centra en la relación de un hijo con su padre a lo largo de los años, me parece que lo más adecuado es indicar que se trata de la historia de un hijo que vive bajo la sombra de su padre distante e incapaz de comprenderlo. Digo esto porque la relación en sí nunca evoluciona; si no que es el personaje del hijo el que va mutando a lo largo de las páginas, pero la relación con su padre sigue igual siempre. Quizás es por esto que, por momento, sentía que como lector me enfrentaba a una historia por momentos larga y repetitiva (especialmente los primeros capítulos).
Sí disfruté la representación de los diferentes momentos históricos de la vida política de Chile, especialmente cuando se detalla el inicio de la dictadura de Pinochet, presentando personajes polarizados y que (optan estar) ciegos ante la realidad.
Me parece que es un libro con muchos personajes innecesarios, que no aportan nada y que pueden llegar a confundir al lector, pues aparecen únicamente por uno o dos capítulos sin tener mayor relevancia o influencia en la historia. Un caso concreto es el de la única hija mujer de la familia, que si no la nombran uno la olvida fácilmente. Esto puede deberse a que el autor ha querido representar la poca importancia de las mujeres en ese mundo hetero patriarcal, en el que solo la madre sobresale, quizás gracias a sus características fálicas, que la han ayudado a hacerse un lugar en un mundo dominado por hombres (su esposo, sus hijos, su hermano, etc.).
Es importante resaltar la forma en la que el autor recrea ciertas sensaciones y momentos que ayudan a entender mejor el mundo del personaje principal. Se trata de un relato bastante gráfico, en el que lo sexual colinda y choca con la vida familiar dominada por el canon hetero católico que atrapa e intenta absorber al protagonista a lo largo de toda su vida.
Me dio ternura en varias partes, como que el papá del prota se llama Ricardo como el mío y como que también se iban a la zona de Villarrica y Pucón de vacaciones en la infancia, pero igual me gustó menos que otros libros suyos que he leído. Hay fragmentos que encontré que eran DEMASIADO GRÁFICOS, como que no sé si era necesario dar tanto pero tanto detalle, y también encontré que, como dicen los gringos, estaba "all over the place": muchas historias quedaron sin terminar, muchas otras historias se agregaron sin mayor impacto para el libro y además había una cantidad impresionante de personajes secundarios bastante prescindibles.
Por todas esas cosas es que creo que de todas maneras era una autobiografía y, aunque me gustó que no intentara llegar a conclusiones tan finales de las cosas, igual encontré que... era como si no estuviera terminado.
No sé. No me convenció. Me gustó y creo que puede ser especialmente valioso para la comunidad LGBT+, especialmente la chilena, porque todavía es un tema no tan explorado, y lo era todavía menos cuando se publicó una década atrás, más encima de parte de un autor que siempre fue pionero, siendo de hecho uno de los primeros en Chile en casarse (cuando todavía se llamaba "acuerdo civil"), pero igual no me mató y de verdad que encontré que algunas cosas estaban poco pulidas y de más. También había algunas que de menos, jejeje.
Cuando se acabó, no podía creer que se hubiera acabado, fue realmente en ese aspecto como leer un diario de vida, que queda a medias porque la propia vida sigue sucediendo.
Es la primera obra que leo del autor y me ha dejado maravillado. La prosa de Simonetti es nítida, clara, suave y llena de detalles que conectan con la imaginación al construir los escenarios sobre los cuales suceden los acontecimientos.
Simonetti, a través del protagonista, nos muestra temas tan humanos con una exquisita naturalidad y confianza sin despreciar la relevancia que tienen en la vida de todo individuo que los experimenta.
Es un libro para leerlo con calma, digiriendo cada página e imaginando la vida de Marco durante cada uno de los cataclismos —naturales, personales y familiares— de los que participa como juez y testigo.
Es el primer libro que leo de Pablo Simonetti, pero me quedaron ganas de leer más. Me gustó la incomprensión que se plantea en un sistema en donde la sociedad machista y católica de la apariencia pueden cerrar los ojos a lo que no no les conviene ver y no tolerar las diferencias. Me gusta la comparación con los desastres naturales y la prosa cuidada se agradece.
Un infarto cerebral detona en Marco la necesidad de revisar su pasado y entender el lugar que ha tenido en su familia. Añora al padre con el que a sus 11 años viajo a Villarrica, sin que nadie se imaginara que presenciaría la erupción de un volcán ni tampoco que sería el primero de varios desastres por venir.
Pablo Simonetti nos narra por un lado una historia familiar en el Chile de los setenta. Los Orezzoli son una familia burguesa que recupera la empresa familiar tras el golpe de Estado en el 93 y celebra la victoria de Pinochet haciéndose de la vista gorda ante los abusos de la dictadura. Marco crece en este ambiente autoritario y por si fuera poco descubre con gran culpa su atracción por los hombres. Por otra parte, el narrador vuelve al presente y relata los acontecimientos después de la muerte de su padre tras lidiar con el Parkinson, el rechazo de sus hermanos por incluirlo en el directorio de la empresa y la negación de su madre por integrar a su pareja al círculo familiar.
La alternancia de las líneas narrativas da la sensación de que el narrador va teniendo flashbacks de su vida y va conectando los sucesos que fueron fragmentando a su familia, pero también que le dieron la fortaleza necesaria para sobrevivir en ese ambiente hostil y buscar el lugar dónde pertenece. La novela muestra a la familia como reflejo de la sociedad y hace visibles los mecanismos de regulación y exclusión que se ejercen dentro de ella, y se respaldan en la religión y las buenas costumbres de la clase media.
Disfruté mucho la novela, especialmente a los personajes tan bien perfilados: uno siente que conoce a un Pedro, una Susanna, un Mariano. Es increíble lo que una familia es capaz de hacer por guardar las apariencias, pero no inverosímil. Además, la prosa de Simonetti es precisa y se posa en detalles que dan en el blanco cuando se trata de construir una atmósfera o simplemente transmitir una sensación. Es también una novela con muchos elementos autobiográficos, pero ficcionalizados de tal manera que pareciera ser verdad. Empecé el libro sin muchas expectativas y quedé enganchado, ahora sólo deseo un poco de la resiliencia de Marco y de su suerte en el amor...
Simonetti siempre puede llevarnos a comprender y entender un mundo vedado para quienes se siguen refugiando en un machismo mal sano. Marco, vive el despertar de su sexualidad bajo la sombra de una familia adinerada, que conlleva valores y creencias propias de una clase que se considera ombligo del mundo. Vemos avanzar la historia a partir de los recuerdos de un viaje de antaño donde su padre, Ricardo, ve en él un futuro promisorio al verse enfrascado en un conocimiento enciclopédico en torno a las vacaciones familiares. Su futuro será maravilloso porque puede permitirlo y su sexualidad será solo un pequeño gran obstáculo que deberá ir sorteando para sentirse de forma plena y feliz, para retornar de manera indirecta a verse reflejado en la figura de su padre en años posteriores. Entretenida lectura y una manera de permitir el conocimiento sobre una sexualidad reprimida que permite ir encontrando el camino solo a través del paso del tiempo. Con conquistas y derrotas que permiten al protagonista ir creciendo. Recomendado.
Me gusta como narra Simonetti, pero a diferencia de sus otros libros este es más gráfico; no solo en el ámbito sexual (Que marca la diferencia con respecto a sus otras obras) si no también de manera personal, cada personaje, sobre todo los masculinos, tienen muy marcadas sus diferencias con respecto al protagonista, y como se ve en sus otros libros, Desastres Naturales también tiene su protagonista homosexual; veremos como la familia se enfrenta a esto, desde distintos ángulos, comercial, académico, familiar. En un principio iba a darle solo dos estrellas, pero en las últimas páginas Simonetti volvió a hacer lo suyo y remató con un golpe a mi corazón ~ rompiste mis sentimientos otra vez Sr Simonetti, plz stop
Al parecer tenia la expectativa muy alta con este libro, me pareció una decepción. Mucho picoteo de historias, niñez, una fábrica, temas políticos, enamoramientos, muerte del padre, rivalidad con hermanos, época universitaria, estudios en el extranjero y más.
La narrativa es demasiado simple y los diálogos son pobres, lo que se contradice con la profundidad del tema. La idea central, la relación de Marco con su padre y familia, es excelente, pero Pablo Simonetti, a mi parecer, no logra plasmar las emociones en el papel, aun sabiendo que es un tema que da para mucho en cuanto a sentimientos.
Es una historia triste. Aunque el lector puede intuir que no todo es desgracias y rechazo en la vida del protagonista, ciertamente no se narra ninguna buenaventura, en el sentido clásico, porque algunas escenas de encuentros sexuales sí pueden ser alicientes, sin embargo, hace falta un poco más de amor, para mí. Pone sobre la mesa el debate de las masculinidades para los hombre homosexuales, algo interesante para explorar.
Frente al cuerpo exangüe de su padre Ricardo, Marco Orezzoli comienza a divagar en las añoradas vacaciones de su infancia en los parajes ubérrimos del sur de Chile, deteniéndose especialmente en la erupción del Volcán Villarrica. Poco a poco, entra en una comparación, en un paralelo, entre lo inevitable, impredecible e innegable de una catástrofe natural y los rasgos más evidentes de su personalidad, dando vida a una nueva novela del escritor chileno Pablo Simonetti.
Los aspectos centrales de esta novela dicen relación con el vínculo padre e hijo y la autoexploración y construcción del hombre homosexual en el Chile de la dictadura y primeras décadas de la democracia, sin dejar de pasar por las disputas de poder dentro de las empresas familiares, los prejuicios, el amor y la desilusión.
Un aspecto relevante de esta novela es que hay disciplina literaria, existe estructura, un balance entre lo dulce y agraz, no se cruzan los roles entre el protagonista y los personajes secundarios, hay carga emotiva en todo el relato sin rayar en lo deprimente, se siente el ritmo y se aprecian altas notas de erotismo y drama. Se ha atrevido el autor, en definitiva, a salir de su zona de comodidad, abordando nuevas realidades, diálogos, roles y ciudades.
Destaca también, la belleza y sensibilidad de la prosa del autor. Dentro de toda la estructura y cronología del relato -que se agradece-, Simonetti logra cierres de capítulos redondos, estéticos y llenos de emotividad. Por ejemplo, al referirse a su opción de no confirmar su homosexualidad frente a su padre, el autor escribió:
“Si hubiera tenido la fuerza que adquirí pocos años más tarde, lo habría hecho sin dudarlo. Pero quizá, tal cosa nunca habría llegado a ocurrir, porque desarrollé gran parte de mi convicción después de la muerte de Ricardo. Así de poderosa latía su presencia antagónica en mi vida. Me debilitaba por el solo hecho de existir.” (Simonetti 2017, 241).
Sin embargo, se ha convertido en un lugar común de Pablo Simonetti describir aspectos cuya omisión no tendría efecto alguno en la los hechos o en las características de los personajes, ¿qué efecto literario podría tener referirse al material o género de un sofá y la cantidad de luz y de sombra que genera en él determinada lámpara? Este sería mi único pero.
Desastres naturales ha de leerse porque en ella se encuentran miradas plurales de una misma realidad política, porque se aborda a un personaje guiado por el rigor de su naturaleza y el llamado de la aventura, porque se esfuerza en correr los tupidos velos y prejuicios que ocultan el placer y amor homosexual.
A lo largo de la lectura, fui recordando otras novelas que tienen aspectos o argumentos parecidos a Desastres naturales como La amortajada de María Luis Bombal, El lugar de Annie Ernaux o Variaciones Enigma de André Aciman. Esta novela se encuentra disponible en formato de libro electrónico.
La Soberbia Juventud fue una mega gran sorpresa y primer acercamiento a Simonetti. Esta vez le daría un 3.5 a la historia, pero no de mala forma. Simplemente es difícil (para mí más, leer cuestiones políticas del país y más si es de otro país), sin embargo el autor lo hace de forma interesante, inteligente y con una prosa que te mete a las repercusiones más que a las fechas y nombres.
No se puede negar que la historia simplemente es lo "complicado" de un chico gay de dinero que sufre porque papá no lo dejó ir a Estados Unidos, de lo tedioso que es irse de vacaciones por el país en hoteles y caer a uno que otro hostal de segunda o enamorarte de tu mejor amigo y sufrir. Nuevamente, la historia puede ser chocante o aburrida (quizá hasta ofensiva en comparación a otras vivencias) pero no lo es. Es amena, rápida y vuelvo a decir que Simonetti tiene un algo que hace que su escritura sea como leer fotografías llenas de vida. Los personajes tienen carácter y vida, los diálogos son trabajados pero naturales, las situaciones un tanto familiares y normales pero bien fabricadas.
En La Soberbia Juventud igual tenemos la historia de un pobre homosexual con dinero que sufre por no saber si salir a la discoteca o no. Y aquí igual se tiene eso, pero está bien. Tampoco se puede recriminar algo así. Como sea, me sorprende que la mitad de la historia es muy apegada al género lgbt y aun así la novela (creo) no es muy conocida en el género. Esas partes lgbt me gustaron mucho, igual de trabajadas y naturales. A veces divertidas y en la realidad pues muy 'reales'.
La otra parte, tenemos situaciones un poco más aburridas. Más parecido al chismecito sobre familia que no nos afecta pero igual nos interesa escuchar. La primera parte, con un volcán, es buena. Es entretenido y muy descriptivo.
Written in very short chapters. For an Easy read, in line of the modern age. However, the author uses a good amount of excellent words in Castilian language. And a super fun use of Chilean jargon.
I think that's the new trend. Fiction of your own story for the world to read. Mmmm... that's interesting. In a way. Read about the life of another gay guy that otherwise you would not meet, ever!
Sold.
The book starts with a depressive mood. A funeral of the author's Dad. Whatever one can elaborate it, he was his father and thanks to him he's on the planet. Not relatable as I love my dad, even if he's strict and blah blah blah...
I fast schemed a number of initial chapter as I found them boring... until, yeah! the first gay adventure. Coming out of age as a homosexual boy in Chile during the dictatorship. The book is not political yet, there are major events you can't avoid telling the reader to understand the whys in the mostly conservative society.
Everything from this point on takes the story interesting.
The center of the story is the relationship of the author with his father. His homophobic brothers. His gay adventures. Relatable in many ways. Gay's from the pre-millennial world were not supposed to have it easy. That's why Millennials suck! yup, they do ;-)
lol
Of course, the story plummets at the end. The final 2 chapters are depressing. Giving you an overall sense of sadness and disappointment.
Como parte del reto de leer latinoamericanos en Mayo, me leí este libro de Pablo Simonetti, escritor chileno. Es mi segundo libro del escritor y me parece que es la misma historia, desde otro lugar y centrándose ahora en la figura del padre. Supongo que tiene muchos tintes autobiográfico. Explora el ser homosexual en un país latinoamericano, en una dictadura militar y en una familia conservadora, católica y de clase alta. Habla de su experiencias amorosas y sexuales que pueden ser fuertes, pero creo que es más rollo de la cabeza, porque frente a relatos similares heterosexuales, que están más normalizadas, no lo son, creo que es un paso hacia normalizar y está justificado, según yo, para entender lo culposo que vivía su sexualidad en los años 80 y 90. Para los chilenos, hay muchos puntos de la historia del país que va contectualizando como parte del entorno donde se desarrolla la historia. Buena lectura.
La historia que podría considerarse más personal a la fecha de este autor. Evoca los largos veranos de varios de nosotros en el su del país, mientras describe el distanciamiento con su familia, con algunos detalles de la vida en dictadura, su difícil adolescencia y primera juventud como hombre gay en un país donde sigue costando nacer fuera del molde. La naturalidad con la que habla de sus experiencias (las del personaje, al menos) con otros hombres le dan una frescura no antes vista en sus historias y también la distancian de ellas, pero quizás eso sea bueno. Una historia bien contada, con un final abierto. Un recorrido que todavía no se completa y que en el que muchos podemos identificarnos
I wasn't into the storyline, I don't think it helps the book to jump from time to time every chapter. I also did not like the beginning of the book; it felt like the author was trying to plug in the geography aspect to the book and it seemed forced. The book did jump to a very compelling storyline after the first few chapters. I liked the struggles the main character had to deal with regarding sexuality and family. Loved the sexy gay parts also, naturally. PS: The author signed a copy of this book for me, so I'm quite important for this review.
Una hermosa historia que cuenta el descubrir sexual de Marco mientras hace un recuento de esa Chile durante la caída de Allende y la subida de Pinochet, describiendo esos hermosos paisajes que tiene el país. Una historia llena de detalles sobre la vida durante los 70s y 80s de esta poderosa familia, donde la sombra de ese padre poderoso influencia a sus hijos y su familia de todas las maneras. Me encanta la narración de Simonetti y el poder de sus palabras, con una descripción poderosa y un gran talento para escribir.
No había leído antes a Simonetti y le impresionó gratamente su estilo de escritura. La novela viaja en diferentes tiempos de la vida del protagonista con pasajes notables, emotivos y crudos mientras va descubriendo y enfrentando su sexualidad desde el interior de una familia muy tradicional. Muy buena novela
Me hubiera gustado conocer más sobre el desarrollo de la relación entre Marco y José, imagino que la intencionalidad del autor era más bien la relación de Marco y su familia, su descubrir y explorar su identidad y orientación sexo-afectiva y en ello se explaya el texto. Me quedé con ganas de saber porqué ocurrieron algunas situaciones al final de la novela.
Es una historia que me hizo sentir la importancia de sentirse amado y respetado en tu nucleo familiar y como esas relaciones se proyectan en nuestro desarrollo. Todos merecemos sentirnos amados y no debe existir razón para no sentirlo. En general un libro precioso, sencillo y cercano con el lector. Fue un buen final. ❤
Simonetti sabe como crear a partir de sus propias vivencias historias con las que todos podamos relacionarnos. Marco, el protagonista, rememora hechos de su vida durante un viaje al sur con su familia mientras el volcán Villarrica hacia erupción en el 71, y como estos hechos condicionaron la relación de el con su padre, y su familia.
Es como autobiográfica no? En fin, no logre conectar. A ratos la verdad si, pero siento q no desarrolló del todo los caracteres de los personajes importantes, y entregó mucho detalle de otros q luego no salían más. Y la misma fijación de cuico en familia ultraconservadora blabla en unos años más me releeré madre q estas en los cielos pa quedarme con un buen gusto de este autor.
3.5 estrellas. Este libro te resultará una grata lectura aunque no sea una lectura feliz. Ni siquiera es una lectura optimista sino una que refiere al constante agobio de reconocerse diferente y, sin embargo, querer pertenecer. Muy grata narración.
Basta de lo mismo, por favor. Hubo un tiempo, hace años, en donde quería leérmelo todo de este autor. Ahora, desde la distancia, puedo decir que lo detesto. No me gustan sus personajes taaaan “especiales” y repetitivos.
Historia buena y emotiva. Primera vez que el autor cuenta un relato que transcurre antes, durante y después de la dictadura chilena. A modo de diario de vida póstumo y desordenado no permite profundizar en cerrar todos los cabos sueltos.
5/5 ⭐ fue una lectura que removió cosas en mi corazón que no esperaba, encontré varias respuestas de sensaciones que tenía dentro de mí, que no tenían nombre o un orden en especial, hasta que leí este libro. lo cierro con una lágrima pero con mucha sanación ✨
Un líbro íntimo y evocador. Su lectura va cargada de emociones y no te dejará indiferente, aunque estoy consciente que no es un libro que guste a todo tipo de lectores. A mí sí me ha gustado.