Dos personas entregadas a lealtades distintas, opuestas, en pugna, se cortejan, se buscan: como dos espías que intentan obtener la información del otro. Uno es un lord inglés, la otra una dama escocesa. Ambos comprenden que juegan un juego peligroso; ambos comprenden que la atracción también surge de la rivalidad.
Después de años en la corte francesa, María Estuardo regresa a Escocia a reclamar su legítimo trono. Las afrentas entre católicos y protestantes aún no han sanado, sino que recrudecen con la presencia de una reina ferviente católica en una isla en la que la población se ha convertido en su mayoría al protestantismo. En ese clima de tensión, Isabel I de Inglaterra debe elegir a sus embajadores ante la corte de su prima, María Estuardo.
Convencida por uno de sus consejeros, Isabel decide enviar como secretario del embajador a sir Arthur Wolsey, hombre de mundo que conoce de batallas y de luchas, pero también de intrigas cortesanas y de seducción. Una vez en la corte escocesa, comprende que nada es lo que parece, que las conspiraciones están a la orden del día. También sabe que la forma de acceder a los secretos del trono es a través de lady Edith, la dama de compañía más cercana a María Estuardo. La reina escocesa, consciente del interés de Wolsey por la joven dama, le pide que lo siga a sol y a sombra para conocer, a su vez, qué traman los ingleses. Entre la atracción y el recelo, entre la solapada rivalidad y la diplomacia, ambos transitan una fina línea entre lealtad y traición.
Con una personalísima reconstrucción histórica, Mills Bellenden vuelve a Escocia, a las diferencias entre escoceses e ingleses y construye una trama que incluye anhelo, traición, pasiones, sensualidad y el debate entre la lealtad a una patria o a los propios deseos.
Muy decepcionante, me ha resultado muy difícil llegar hasta el final y me he sorprendido al encontrar una nota de Mills Bellenden en la que dice seguirá escribiendo libros históricos. ¿es una broma? para escribir este libro ni siquiera ha leído el artículo compelto de la wikipedia, sólo por poner un ejemplo: la reina Maria Estuardo tuvo dos maridos y las cosas no sucerieron como la autora cuenta en su novela. Para escribir un libro en el que aparecen personajes históricos reales es necesario documentarse muchísimo más de lo que se necesitará para el desarrollo de la trama, el escritor debe conocer íntimamente a los personajes, de lo contrario demuestra dejadez en su labor y una falta de respeto por los lectores, hay momentos o situaciones que pueden interpretarse, pero hay hechos que son irrefutables. Por otro lado, la interacción entre los distintos personajes no es nada creíble, estamos hablando de dos grandes cortes, las intrigas están a la orden del día y los diálogos no pueden ser en ningún caso tan inocentes como aparecen en la narración. Y si quisiéramos valorar el libro como novela romántica tampoco podríamos, una mujer del s.XVI en ningún caso se comportaría como una del s. XXI y sus respectivas reinas no lo permitirían. Además falta diálogo entre los protagonistas, fundamento en su relación, se entienden demasiado profundamente sólo con miradas y medias sonrisas, verdaderamente los dos son muy expresivos y el resto del mundo que los rodea muy perceptivo. Estoy un poco indignada, creo que las lectoras de novela romántica nos merecemos más respeto que el que demuestran este tipo de novelas.
Veamos por dónde empiezo... Esta novela es un romance histórico, ambientado entre la corte escocesa e inglesa del siglo XIV, se habla y aparecen como personajes la reina María Estuardo de Escocia e Isabel I de Inglaterra. Y aunque las intrigas de la corte en general no son lo mío, creo que aquí estuvieron al menos entretenidas, ya que hablamos de traiciones a la corona y demás situaciones relacionadas. Por otro lado, es la primera vez que leo a la autora, y su forma de narrar me resultó entretenida, al no poseer vocabulario complicado se hace muy rápida su lectura, y los personajes y espacios se perfilan claramente desde un principio sin llegar a atosigarnos con muchas descripciones innecesarias. En cuanto al romance, fue el punto que no me terminó de convencer, a pesar de la época, que justificaría el hecho de ser recatados y más serios, creo que los protagonistas, Lord Wolsey y Lady Edith, tardan demasiado en aceptar lo que sienten y luego pasan directo a la acción sin tener un desarrollo realista en su relación, se puede justificar la situación por el contexto que los rodea, pero en realidad no me terminaron de convencer, faltó un poco de romance apasionado para que fuera una pareja perfecta, y hablo de apasionado en el sentido de no solo miradas fijas o besos en momentos robados por más de la mitad de la historia. Espero con ganas leer otra de las tantas historias que tengo pendiente de la autora y encontrarme con una pareja que me convenza más. Recomendable.