La historia de Francisco es reveladora de lo que suele suceder en familias que afrontan destinos insospechados. En la relatoría se observa un gran contenido humanista y anecdótico que revela los grande dilemas morales que abundan en la humanidad. El autor nos regala en estas singular y grata historia un sinfín de anécdotas un tanto autobiográficas y referenciales de la vida de otras personas que con pasión viven la vida.
Me esperaba mucho más. Como el mismo autor lo dice, él no es escritor, sin embargo eso no justifica que el libro este repleto de errores de ortografía y redacción, tenga una mala edición y este mal estructurado. Creo que pudo haber hecho el libro en colaboración con algún escritor o al menos conseguir un buen editor. Me parece una falta de respeto al lector publicar una obra así.
Más allá de esos detalles, la historia que se cuenta me pareció simplona, machista, con fanatismo religioso, homófoba y llena de clichés. Pinta a la mujer ideal como puritana y abnegada, sin más aspiraciones en la vida que ser la compañera del hombre bueno, honesto y trabajador.
Se presume que para ser bueno en la vida hay que ser "católico hasta los huesos" ya que todos los personajes que no cumplen con esa característica son malos, despreciando la educación laica y vanagloriando las instituciones educativas y valores cristinos. Me parece que por personas tan adoctrinadas, que ponen a su dios como mayor prioridad en la vida, existen fanáticos que son capaces de cometer actos horribles. También se menciona textualmente que los homosexuales, además de ser desviados, solo son tolerables si no tienen sexo.
Lo poco rescatable de la historia es la parte del compromiso social que deben tener las empresas.
No dudo que el autor tuviera cosas muy interesantes que contar, pero su intolerancia, adoctrinamiento, tozudez y estrechez de mente opacan las enseñanzas que quiso plasmar en su obra.
Tenía muchas ganas de que me gustara este libro. La descripción prometía, el autor, ¡Ni se diga! Presidente del Consejo de Administración de Grupo Bimbo, con un montón de cosas que contar y, sin embargo, esta novela no terminó de cocinarse.
En descargo del autor hay que señalar que desde el principio aclara que no es escritor, y tiene razón. El mensaje y la historia son lindas pero le falta estructura y ni hablar de la inexistente edición: errores ortográficos y gramaticales salpicados en las páginas y una narrativa curiosa me hicieron pensar en los engargolados -que existen en las bibliotecas familiares, supongo que por aquello de “planta un árbol, ten un hijo, escribe un libro”-que contienen la gran novela de algún pariente con facilidad para escribir pero sin ningún futuro en ese oficio.
Admirable, eso sí, pues dejar el corazón en las palabras y publicarlo para que todos lo lean (y como yo, lo critiquen), no cualquiera. Particularmente porque él, como lo han hecho otros empresarios, pudo haber contratado a un escritor fantasma que le ayudara a contar la historia en su nombre para publicar un best seller y no lo hizo. Eso hay que reconocerlo, pues son las personas que se atreven a salirse de su zona de confort y tienen la humildad de hacerlo por sí mismos, son las que hacen la diferencia también en otros ámbitos.
Me gustó como don Roberto Servitje expone sus valores y algunos de los acontecimientos que formaron Bimbo. El libro no es una autobiografía, pero muchos relatos se basan en hechos reales. La narrativa es entretenida y fácil de leer. Tenía ganas de leer sobre grandes empresarios mexicanos y este libro no decepcionó.