"Las mujeres de las que me he enamorado tenían algo en comú el sentido del humor. Todas se reían de mí." Así comienzan las memorias del protagonista de esta novela, que transcurre en una España corrupta, pobre y criminal, sospechosamente parecida a la nuestra. Marcos Lapiedra, un detective mujeriego y aficionado al ajedrez, elige a un escritor de novela policíaca como aprendiz y sucesor. A lo largo de su formación, el alumno se enfrentará a multitud de casos esperpénticos y verá cómo el maestro llega al límite de sus fuerzas. Entonces, tendrá que resolver en solitario el caso más detener a un estrangulador de mujeres que pasea por el barrio de los prostíbulos.
El humor es demasiado chabacano para mi gusto, comentarios ofensivos para todos los colectivos, supongo que hecho a propóstio porque me niego a creer que alguien pueda ser tan faltón sin proponérselo, y en general "not my cup of tea". Por ejemplo, María (amante del protagonista) acaba de cumplir 17 y él pasa de los 30, lo justifica diciendo que ella es ninfómana -cada uno que saque sus conclusiones. El motivo por el que le he dado dos estrellas en vez de una es por algunas reflexiones interesantes y la imaginación, pero altamente desaconsejado para quien se ofenda con facilidad, porque hay chascarrillos de mal gusto para todos los que no sean hombre, blanco y heterosexual.
"Qué años locos. Ésta es una frase que los viejos decimos muy a menudo pensando sobre la juventud, y yo he llegado a cumplir muchos años, lo cual no deja de ser un milagro o una constelación entera de milagros".
"Desalojar toda el agua de una presa china a cucharadas es más fácil que expulsar a una mujer de la cabeza".
"Ni siquiera podían compararse a los católicos empeñados en erradicar la única solución conocida contra el crimen: el aborto".
"Aunque vayan en grupo suelen pelear con el héroe de uno en uno, dándole tiempo para ir cargándoselos a todos. Mientras el combate héroe-ninja se produce, el resto de luchadores se mueven alrededor sin decidirse a atacar por la espalda. Quizás sea un código de honor o una artimaña barata de las películas".
"Eran los devaneos del pobre, del pobre con deudas que es el único que merece compasión, pues el que tiene poco o no tiene nada aprenderá a necesitar menos, pero el que tiene deudas no está sujeto a su necesidad sino a la de los otros".
"Usted debe saber cómo son los exfumadores: no hay sobre la tierra una gente más fanática del aire limpio. Detestan el humo tanto como una persona puede detestar a quien amó en el pasado".
No soy super fan de las novelas de corte cómico, aunque entiendo que pueden tener su punto cuando recurren a la crítica mordaz y la ironía... circunstancia que no se da aquí, donde nos encontramos con una novela amena, en el mejor de los casos, pero que a mí me ha dicho muy poco; entre otras cosas, porque el final lo vi venir a leguas.
Todo está inventado, y los personajes no son ni la mitad de graciosos u originales que se pretende.
Finalizado. Lo siento, no entiendo este tipo de humor. Los diálogos son absurdos, los personajes más absurdos todavía. Tendrá su público, pero no soy yo.
El famoso detective Marcos Lapiedra acoge al joven narrador para hacer de él su aprendiz y dejarle su legado. Por el camino, juegan al ajedrez y resuelven casos más o menos importantes en una ciudad-parodia llena de gente esperpéntica con comportamientos estrambóticos. Quiere recordar al Mendoza de El laberinto de las aceitunas o Sin noticias de Gurb.
Esta novela fue escrita en 2013 por Juan Soto Ivars, del cual me gustó mucho su ensayo La casa del ahorcado. En el libro que ahora nos ocupa, deja despuntar algunos temas que trata con amplitud en dicho ensayo. Por ejemplo, el discurso sobre que comienza en la página 164 o el hecho de que (página 333) los veganos habían conseguido que
Me he tenido que reír por el tono en que lo cuenta, pero si te paras a pensar fríamente, a ello nos está conduciendo la actual sociedad polarizada y chillona del "o con nosotros, o contra nosotros".
No escribe nada mal Soto Ivars, no. Quizá me haya chocado que la novela sea en clave humorística chusca.
P. 83: Todos los técnicos hacían ostentación de su profesionalidad, gente espesa venida de provincias, hombres y mujeres con alma municipal para los que un trabajo fijo en la corporación televisiva representaba el carné para mirar por encima del hombro al resto de los mortales.
Este párrafo me ha gustado especialmente, página 286: Pero en líneas generales mi situación no mejoraba lo más mínimo: no sacaba dinero más que para sostener los andamios de una vida en construcción donde las obras estaban paralizadas por falta de fondos, como ocurre en todo el litoral español.
Esta frase positiva me ha llamado mucho la atención, en la página 372: Un pensamiento me animó ligeramente. Tenía algo a lo que agarrarme, sentí en la mano la punta de esa madeja que conoce la salida de los laberintos.
La verdad es que esta novela tiene algo que me ha desagradado profundamente. Quizás sea el lenguaje, vulgar y soez, que usa el autor a lo largo de todo el libro. O por que está lleno de situaciones estúpidas e inverosímiles, que en lugar de hacer gracia, consiguen que en tu cara se congele una mueca, a caballo entre la tristeza o la sorpresa.
¡Y qué decir de los personajes! Tan vulgares como el lenguaje usado para "describírtelos" y a la vez tan extraordinarios que no hay manera de que te los imagines. El mejor ejemplo es el protagonista, un hombre que es a veces es el rey de los idiotas y otras tan listo, que parece un genio.
En síntesis podría decir que, Ajedrez para un detective novato, está lleno de situaciones absurdas, sin pizca de gracia y llena de historias superfluas que entorpecen la lectura. Los personajes son un espanto, el final, previsible y un tanto incoherente y la trama, a medias entre la novela negra y la sátira, no logra estar a la altura de ningunos de los dos géneros.
Tengo un conflicto con este libro, porque por un lado me ha resultado en muchas ocasiones demasiado surrealista y esperpéntico y me sacaba de la historia, y por otro lo he disfrutado por su originalidad y sus requiebros cómicos. Lo que sí es seguro es que lo he disfrutado y me ha resultado entretenido. Aunque también es cierto que el final es muy previsible.
Ha sido una extraña aventura. Me ha costado mucho tragarme las primeras 300 páginas la verdad, mucho sinsentido, mucha comedia barata, muchas historias metidas sin ningún tipo de pretexto o anticipación; pero no de la que luego acaba teniendo sentido y lo entiendes. Esa no. Más bien la inútil, la vacía que solo sirve para rellenar. Lo que más salva a esta obra a parte de sus últimas 100 páginas, son los personajes. Bastante buenos todos. Cada uno pulido con detalle, y cada interrelación muy bien construida. Esa 'intuición' no tiene ningún sentido. El desenlace del misterio con toda la cosa de los presidentes de los Estados Unidos, las prostitutas y algún que otro golpe de suerte como el del barman han estado bien. En conclusión, si en vez de tanto relleno y tanta comedia basura, se hubiera metido contexto o información útil, sería un muy buen libro. Repito y mantengo que, el final y los personajes han conseguido que lo disfrute, y me parezca un libro medianamente decente. Como último inciso, decir que desde que se empezó a oír hablar del estrangulador, Lapiedra fue mi principal sospechoso. Lo que no esperaba es que todo fuera una jugada maestra, a la par que demente, para convertir a nuestro prota, en el detective legendario que necesita España. Personaje que más me ha gustado: María Personaje que menos me ha gustado: Carlos Aparicio (el protagonista) Le doy un 7/10
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Conste que no soy de risa fácil, ni leo mucha novela humorística, aunque he disfrutado bastante alguna de Eduardo Mendoza y la saga de Mundodisco de Terry Pratchet. Cosa que no me ha sucedido con esta obra. El buen escritor que hay detrás de ella se deja ver en algunas ocasiones pero habiendo leído Siberia es difícil no echar de menos que el autor se aplicara a la escritura de textos con mayor calado y no éste, que es un mero divertimento y que conmigo sólo ha logrado su objetivo en algún que otro pasaje. Talento desaprovechado diría yo, aunque probablemente desde el punto de vista económico sean más interesante este tipo de "encargos".
Le he puesto 4 estrellas aunque tira más a 3,5. Hacía un tiempo que no leía algo tan esperpéntico (?) como esto pero ya tenía ganas. Seguir a un narrador que no me acaba de caer bien y leer sobre otros personajes a los que tampoco les tenía ninguna simpatía puede llegar a ser difícil pero definitivamente me gusta hacerlo. He de decir que esta novela me ha dado eso. Las referencias a la actualidad política y social de España también son interesantes. Ha sido una lectura entretenida y diferente.
Iba a darle 2 estrellas porque es demasiado fantástico/psicodélico en la línea de una peli de Alex de la Iglesia. Pero me ha ganado el final y que está bien escrito (incluso a veces demasiado culto, ¿a ver cuánta gente sabe lo que es el Síndrome de Marfan? y eso sólo que aparece como parte de una metáfora!)
Un libro "raro" de leer. Me ha gustado el final y por eso le doy tres estrellas. En cuanto al resto de libro hay ciertas partes excesivamente metafóricas aunque tiene sus toques de humor bastante buenos.
Sorprendente y original. Novela negra con tintes fantásticos que no desentonan lo más mínimo dentro de una historia muy bien hilada. Me ha encantado :)