Dos mujeres. Un diario que habla de lo más triste, el abandono. Un viaje a la India. El destino. Un viaje hacia el amor. Retorno a la belleza. A veces un solo viaje, un momento inesperado, un encuentro, unas manos que te rozan sin querer, una mirada que pasa a tu lado, puede llegar a ser suficientes para una vida entera, para cambiarlo todo, incluso un corazón roto, herido, triste, un corazón desesperado y huraño, un corazón que solo sabía cantar melancolías, recordarle y escribir cientos de interrogaciones en un cuaderno muy usado. Maldito cuaderno. Mi madre me llamaba Luz de Abril, decía que a través de mis ojos se podía contemplar el mundo entero y la primavera. Yo siempre la creí. Él no lo hizo. Era sabia mi madre, siempre quise ser como ella, una soñadora con la cabeza en las nubes. Una mujer enamorada. Fue mi madre la que me animó a tejer historias, a acumularlas en diarios de viajes, la que me dijo un día sin venir a cuento que hacían falta muy pocas palabras para volar de verdad, para llenar el lado vacío de una cama para dos, para inventar un amor desconocido, para enamorarnos de un paisaje para siempre y compartirlo. Escribe, me dijo, pero hazlo bien, con el corazón en la mano, con todas las emociones saltándote en el estómago. Y eso hice. Esta historia, que todavía no lo es, es para ti, mamá.
Corta, sin texto que sobre, Luz de Abril me ha parecido justo lo que me prometía, un viaje a la India a través de la voz de Abril y, en parte, de la historia de María. La narradora nos acerca sus pensamientos, sus sentimientos, sus sensaciones, utilizando las notas que fue escribiendo durante un viaje que realizó con la familia de María a un país que le fascinaba y del que volvió distinta.
Maravillosamente escrita, no solo tenemos información de la narradora y todos sus miedos y anhelos, sino que vamos conociendo parte de ese país desde los ojos de una europea, esa dualidad que provoca una sociedad llena de contrastes. He sido capaz de sentir la repulsión y la atracción, el miedo y la fuerza, el dolor y el amor, ese juego de lo mejor y lo peor que Abril siente al llegar allí. En algunos momentos creo que podría haber sido Abril.
Toda una sorpresa esta novela que elegí casi por casualidad y que se ha colado en mis lecturas más intimistas, cercanas y que más me hacen pensar.
Sumergirse en Luz de Abril es hacerlo en la India, con sus luces y con sus sombras. Descripciones maravillosas mezcladas con recuerdos y sentimientos y todo ello contado de forma bella, íntima, cruda, deliciosa... Es lo primero que leo de la autora pero sin duda no será lo último.
Un libro excepcional, que muestra un recorrido por la vida, las costumbres y la religión de India a la vez que entrelaza una historia de amor, de empezar de cero, de construir... Sin duda maravilloso