Lo vivido en la infancia y en la juventud es algo que nos marca para toda la vida. El Monchito y el Ramón que están en estas páginas, no fueron fáciles de sacar a la luz, y tampoco fue fácil lo vivido. Llegar a la cima, no es nada más que estar más solo. al leer este libro sabrán que la risa ha sido la terapia que me ha salvado de muchas cosas. Los que me quieren disfrutarán con el, a los que nunca les he gustado, si lo leyeran, se darían cuenta de que a lo mejor me juzgaron apresuradamente. De todas formas no espero milagros: ¡Pasen señores y lean!