En un principio, creí que sería el típico libro con las pautas a seguir de cómo la mujer se debe comportar dentro de la sociedad. Sin embargo, tremenda sorpresa me llevé cuando la historia comenzó un poco diferente aunque se presentaron cosas comunes como fue la relación de los protagonistas, la apuesta y las diferentes bromas que se habían gastado.
Me gustó, porque me mantuvo entretenida y muerta de risa en algunas ocasiones. Es una historia romántica, un amor ciego y bobo (por no decir estúpido) y realidades que suelen pasar, no siempre, pero pasan.