"A doscientos kilómetros de Babilonia, a orillas del río Eufrates, se fundó la ciudad de Ur, donde tuvo asiento una de las grandes culturas de la antigüedad. Muchas centurias antes de nuestra era se inició ahí el crecimiento de poderosas dinastías que se dejaron ocultas a los ojos del hombre moderno riquezas artísticas y arquitectónicas sólo descubiertas en épocas recientes. No pocos exploradores, desde mediados del siglo pasado, llevaron a cabo fructuosos trabajos que condujeron a sacar a luz las bases mismas de la patria del Abrahán bíblico. Pero las investigaciones de más alcance fueron efectuadas entre 1922 y 1929 por la expedición conjunta que patrocinaron los museos Británico y de la Universidad de Pennsylvania. Esa empresa, a más de dar luz acerca de cuestiones que aún permanecían confusas para los antropólogos, ofreció extraordinarios resultados sobre la antigüedad precisa de la ciudad, las diferentes dinastías que en ellas reinaron y la historia de sus monumentos. El director de la importante expedición, Leonard Woolley, escribió el presente libro con el fin de hacer sucinto relato de sus experiencias en las exploraciones emprendidas. En sus páginas se preocupa por dar una impresión viva del proceso de los trabajaos en los distintos edificios estudiados. [Excerpt from back cover's notes.]
French philosopher. Wahl was educated at the École Normale Supérieure. He was a professor at the Sorbonne from 1936 to 1967, broken by World War II. He was in the U.S. from 1942 to 1945, having been interned as a Jew at the Drancy internment camp (north-east of Paris) and then escaped.
He began his career as a follower of Henri Bergson and the American pluralist philosophers William James and George Santayana. He is known as one of those introducing Hegelian thought in France in the 1930s (his book on Hegel was published in 1929). He was also a champion in French thought of the Danish proto-existentialist Søren Kierkegaard. These enthusiasms, which became the significant books Le malheur de la conscience dans la philosophie de Hegel (1929) and Études kierkegaardiennes (1938) were controversial, in the prevailing climate of thought. However, he influenced a number of key thinkers including Gilles Deleuze, Emmanuel Levinas and [Jean-Paul Sartre]. In the second issue of Acéphale, Georges Bataille's review, Jean Wahl wrote an article titled "Nietzsche and the Death of God", concerning Karl Jaspers' interpretation of this work. He became known as an anti-systematic philosopher, in favour of philosophical innovation and the concrete.
While in the USA, Wahl with Gustave Cohen and backed by the Rockefeller Foundation founded a 'university in exile', the École Libre des Hautes Études, in New York City. Later, at Mount Holyoke where he had a position, he set up the Décades de Mount Holyoke, also known as Pontigny-en-Amérique, modelled on meetings run from 1910-1939 by French philosopher Paul Desjardins (November 22, 1859 - March 13, 1940) at the site of the Cistercian abbey of Pontigny in Burgundy. These successfully gathered together French intellectuals in wartime exile, ostensibly studying the English language, with Americans including Marianne Moore, Wallace Stevenss and Roger Sessions. Wahl, already a published poet, made translations of poems of Stevens into French. He was also an avid reader of the Four Quartets and toyed with the idea of publishing a poetical refutation of the poem. (See, e.g., his "On Reading the Four Quartets." )
In post-war France Wahl was an important figure, as a teacher and editor of learned journals. In 1946 he founded the Collège philosophique, influential center for non-conformist intellectuals, alternative to the Sorbonne. Starting in 1950, he headed the Revue de Métaphysique et de Morale.
Wahl translated the second hypothesis of the Parmenides of Plato as "Il y a de l'Un", and Jacques Lacan adopted his translation as a central point in psychoanalysis, as a sort of antecedent in the Parmenides of the analytic discourse. This is the existential sentence of psychoanalytic discourse according to Lacan, and the negative one is "Il n'y a pas de rapport sexuel" — there is no such a thing as a sexual relationship.
Al principio me costó poder seguir el estilo narrativo del autor, pero conforme fueron avanzando los últimos capítulos, sobre todo los últimos tres, el texto fluía con una maestría impresionante. El capítulo de la conclusión es excelente en su organización de las ideas. Y yo lo recomendaría leer sólo si se lee el libro completo. Este libro es muy visual y esclarecedor, me ayudó a observar la evolución de algunas ideas de la filosofía occidental que, bajo esta nueva luz, hoy para mí, poseen un significado distinto. Como estudiante de ciencias, me hizo cambiar mi postura ante mi disciplina, y me alentó a leer más libros de filosofía. Lo único que me gustaría que hubiera tomado en cuenta el autor, a pesar de que le quedaría un libro de 3000 páginas, es que tomara filósof@s de más partes del mundo, de diferentes épocas. Sobre todo, del lado oriental que fue el más relegado. Creo además que se concentró mucho en unos cuantos autores, y que a veces se centraba más en la evolución de un concepto, que en explicar su lógica. Sin embargo, este libro ayuda a comprender a lo que se dedica un filósofo. Me queda al final ganas de releerlo ya con mucho más conocimiento de los filósofos que habla, y con un entendimiento mayor de su forma de escribir. Repito, los últimos capítulos (desde el de Alma hasta la Conclusión), son geniales. Deberías releerlos mínimo tres veces.
El libro es bueno pero el titulo es engañoso (el título original es: " The philosopher's Way"), ya que no se trata de una introducción a la filosofía. Este libro es de metafísica y para leerlo se deben tener conocimientos previos de varios conceptos, autores y obras por lo que la lectura puede llegar a ser cansada en manos de un lector poco instruido en la materia. Considero el libro apto a partir de un nivel medio en adelante.